NESS * 25

522 Palabras
Al salir del baño me ayuda a buscar un vestido deportivo que sea cómodo para poder moverme tranquila y también atender mis necesidades. Una vez estoy lista me acerco a la cama y tomo mi celular para llamar a Laura. ―Cariño, aquí tienes almohadas de las especiales para que puedas sentarte ―Comenta mientras se acerca con tres de las mencionadas que tienen una forma graciosa como la de un caucho. ―Oh, gracias, amor, creo que la usare ahora ―tiendo mi mano y me da una la que coloco en el sillón que está cerca de la cama ― Y por qué tres. ―Para que no tengas que ir y venir cuando quieras estar en otras áreas de la casa, deja una aquí y las otras hare que las coloquen cerca de donde estés. ―Gracias, de verdad no tenías que molestarte en tantas atenciones. ―Cómo no voy atenderte si te amo y no imaginas lo que me duele y molesta que estés incomoda o lastimada. ―Muy bien, entonces me dejaré consentir por ti. ―Y eso me hará más feliz ―asegura mientras se acerca y deja un beso cálido y cargado de sentimiento sobre mis labios ―voy arreglarme para ir al juzgado y volver en menos de dos horas, asegúrate de no cansarte tanto. Se levanta y se mete al baño, entonces recordando mi celular retomo la tarea de llamar a Laura quien al segundo tono contesta y tal como lo esperaba para nada de buen humor. ―Se puede saber por qué carajos no has llegado y no me digas que vas a cancelar porque el estúpido ese está contigo. ―Buenos días, Laura, yo también me alegro de saberte con vida. ―Para el sarcasmo, Ness dime por qué no has llegado aún. ―Porque sigo en la casa anoche… ―Puedes explicarme que paso anoche ―Me interrumpe y se mete en su monologo en contra de Sebastián ―Seguro que el estúpido Sebastián no te deja salir, te lo dije que no me gusta solo tienen unos días viviendo juntos y ya no puedes salir. ―Basta, Laura, que no es lo que piensas, anoche tuve un pequeño accidente aquí en la casa. ―Qué accidente, Ness, se puede saber porque me lo cuentas hasta ahora no te dije ayer que yo debía ser la primera persona a la que llames si sucedía algo; yo lo sabía que algo pasaría. Qué te hizo el idiota ese… ―Sebastián no me ha hecho nada, Laura ―afirmo con la voz baja para que él no me pueda escuchar, me muero de pena si escuchara como Lau se refiere a él. ―Qué, cómo que no entonces explícame por qué hablas así bajito, ¿lo tienes al lado?, ¿es eso verdad?, no puedes hablar… ―Lau ―intento que deje hablar y me preste atención. ―Mándame ahora mismo la dirección de ese perro, te juro que yo misma lo voy ahorcar, no puede ser que te haga esto, apenas ha pasado un día y ahora no puedes ni verme…
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