Llego a la entrada y el vigilante tiene la intención de detenerme pero con la mirada que le doy no se mueve; entonces paso por su lado y abro la puerta.
La calle esta solitaria y con obvia razón ya que es una zona residencial retirada y privada, por lo que para hacer uso de un taxi debo llegar a la entrada principal.
Camino por varios minutos y el camino se me hace eterno, mi teléfono no deja de sonar pero lo coloco en silencio no quiero atender ninguna llamada ahora, escucho a lo lejos un auto y me acerco más hacia los arboles tapándome con estos al ver el auto pasar, en este va el hombre fornido que separaba a los dos idiotas que se peleaban y uno de los idiotas por supuesto que mi ex novio, resoplo un poco y sigo mi camino.
Cuando estoy cerca de la entrada los veo hablar con el personal de vigilancia, saco mi celular y llamo a mi única salvación mientras me escondo detrás de unas macetas inmensas en el frente de una de las casas, esperando que no me salga ningún bicho para no ser descubierta.
―Alo ―murmuro una vez atiende la llamada mi amiga.
―¿Ness? ―grita ya que al fondo se oye mucho ruido.
―Laura, necesito que vengas por mí.
―No te escucho donde estas, y por qué ahora, carajo Ness no estabas con el mangazo ese que te trae toda estúpida. ―volteo mis ojos y respiro buscando calma.
―Ven a buscarme ahora, te estoy enviando la dirección, llegas y te paras del lado de la salida y no apagues el carro.
―Carajo, te odio, hoy era mi noche de trío, voy para allá, más te vale que me recompenses.