―Podemos ir al estudio, si gustan ambos, sino Ness puede ir a descansar, hare que uno de los chicos cuide de su puerta si eso los deja más tranquilos. ―Yo quiero participar en la conversación ―indico firme y tranquila. ―De acuerdo, vamos, Sebastian, los chicos están esperándonos allá. Caminamos hacia la oficina y al llegar vemos a Robert y otras tres personas más sentados en la mesa redonda que se encuentra en el medio de la estancia. Nos acercamos y luego de las presentaciones nos sentamos cada uno en los puestos disponibles, quedando en medio de los hermanos. ―Bueno, empecemos, quiero saber cómo fue que lograron atacar a Emmanuel, pero sobretodo quiero la jodida manera de haber entrado en mi casa, a mi habitación y sobre todo las pertenencias de mi esposa, salir sin que nadie se
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


