Menos mal que soy diestra, sin embargo, mi mano izquierda es con la que mayor agilidad tengo para cosas prácticas, como dar cachetadas y golpear a los idiotas. Me rio en mi interior por mis pensamientos y luego sacudo la cabeza saliendo de mi loco análisis.
―Al parecer el problema fue grande ―dice Laura mientras vemos constante hacia atrás esperando que no nos sigan.
―No hice nada malo, solo me defendí del imbécil que al parecer seria mi cuñado.
―Ja, bueno de mucho que te salvaste porque si es ahora así imagina más adelante o mejor el noviecito propiamente dicho puede ser peor.
―Bueno ya no lo averiguaré.
―Ciertamente es un total idiota, mejor alejarse a tiempo.
Laura aprieta mi hombro tratando de consolarme y lo cierto es que me viene bien ya que realmente estoy conmocionada de tantos sentimientos que tengo en este momento.
Siento rabia por el idiota de Dantian y triste porque realmente me gusta Sebastian, además que lo considero un hombre inteligente y sobre todo su carrera profesional, que sea un fiscal me emociona ya que la parte de las leyes me gustan y siempre he tenido muchas ideas en mi mente, me gusta ayudar a otros a ser seguros y| que puedan vivir sus vidas con satisfacción.