―No quiero presionarte ―asegura mientras se levanta camina hacia la cocina y trae consigo una botella de agua mineral ―no hemos ni pasado veinticuatro horas de nuestro primer desacuerdo, entiéndelo yo quiero tenerte conmigo no quiero alejarte.
―Eso no tiene nada que ver en lo que estamos evaluando algo más importante como lo es tu futuro profesional, además es por lo que tantos años ha trabajado, por lo que hasta ahora sigues trabajando tan duro, es una oportunidad única por la que tendrás que esperar mucho tiempo para poder verla de nuevo.
―Pero yo no quiero perderte por ser un necio que no sabe ver que es más importante que lo material.
―Y yo sería muy egoísta sino te dejo luchar por tus metas…
―Está bien ― acepta levantando sus manos hacia arriba ― entonces haremos lo que tú digas.
―Muy bien, entonces ―comento mientras me levanto y camino hacia él abrazándolo por la cintura a lo que corresponde de inmediato, fijo mi mirada en la suya ―empecemos a organizar la boda.
― ¿Estás segura?, porque no quiero que te sientas presionada para nada en ningún sentido.
―Querernos no es ninguna presión ―aseguro mientras me levanto un poco para alcanzar sus labios y besarlo.
―Siendo así ―dice al separarnos ― organicemos nuestra boda.
Me levanta del suelo y me gira entre sus brazos mientras ríe y grita que me ama y que se va a casar con la mujer de su vida.
No puedo evitar reír junto a él y corresponderle el beso que pone fin a sus vueltas y nos hace terminar mareados. En el sofá donde antes estuvimos sentados abrazados con los ojos cerrados y riendo aun.
Pasadas las risas, comemos y cada uno se pone un rato más en lo suyo, yo llamo a Em y el comienza a gestionar todos los trámites para lograr la postulación.
Varias horas después nos encontramos en la cama abrazados y conversado de lo que nos gustaría para la boda y en pocos minutos tenemos una lista de solo de treinta personas y que queremos una reunión pequeña con la familia de su parte, Laura de la mía y algunos compañeros cercanos.
Y ya con tres fechas posibles decidimos ver disponibilidad en notaria, además que decido que solo haremos la de civil y luego veremos la boda religiosa, quedamos en hacer en su casa, que desde ya me aclara es la mía y con varios acuerdos listos nos quedamos dormidos; yo entre sus brazos y él sosteniéndome fuerte.