NESS * 16

506 Palabras
/*/*/*/*     */*/*/*/     */*/*/*/* La mañana del viernes nos consume en la cotidianidad, así que voy al juzgado a procesar algunas planillas y formas para la presentación del proyecto de Ley; coordinamos para almorzar juntos y luego de eso quedamos en que lo esperare despierta para elegir una organizadora de boda, y algunos otros puntos sobre la boda. Cuando la tarde finaliza ya tengo toda mi agenda atendida y me voy a mi casa para buscar algunos cambios de ropa para pasar la semana como hemos acordado. Armo una pequeña maleta con ropa para la semana y antes de salir recibo una llamada de él. ―Hola ―atiendo con voz cantarina. ―Hola, cariño, ya tienes todo listo ―consulta y al fondo se oye cuando cierran una puerta y todo queda en silencio. ―Si ya tengo todo y también tome unos de tus trajes y los llevo de vuelta a casa ―Dilo de nuevo ―me indica ―Qué cosa ―La parte de: a casa. ―A casa ―Repito con una sonrisa en mis labios y el corazón acelerado. ―Te adoro ―Unos golpes se escuchan en lo que deduzco es la puerta donde está que seguramente es su oficina ―debo dejarte, odio hacerlo, pero necesito atender esto. ―Está bien me iré de una vez y te espero allá. ―¡Ah!, sobre eso, Robert está abajo para llevarte , estaré más tranquilo sí sé que él anda contigo. ―Sebastián ―Me quejo odio que me mande con niñeras ―no necesito una niñera, además yo quería irme en mi auto… ―Por favor ―Pide y al fondo un teléfono fijo comienza a sonar por lo que maldice a lo bajo antes de continuar con nuestra conversación ―No me niegues el saber que estas seguras, cariño, no puedo concentrarme en nada aquí sino sé que ya estás bien y en casa, además Robert debe abrir la casa, ayer cambiaron todas las cerraduras y contraseñas. ―Está bien, me iré con Robert; pero eso debemos conversarlo porque no me parece que sea así, tampoco me puedes quitar el andar por mi cuenta cuando lo necesito. ―Para nada haría eso… solo esta vez, acepta por favor no puedo decir más… ―Está bien, no tardes allá te espero. ―Muy bien y ten todo lo que quieras para la boda a la mano que apenas llegue veremos todo lo que quieras. ―De acuerdo, ahora ve antes de que te tumben la puerta ―rio por el hecho que siguen tocando la puerta y él ni se preocupa para ir atender. ―Te amo, cariño, espérame que siempre estoy contigo. ―También te amo, un beso.  Cuelgo la llamada tomo la maleta y asegurando de cerrar todo me encamino hacia las escaleras, pero antes de llegar veo a Robert en la entrada de la puerta de estas, como siempre serio, aunque muy educado, raudo se acerca a mí y toma la maleta luego de saludarme. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR