Cedric se acercó a Samuel con una mirada diferente, pero antes de que pudiera decir algo, Valery lo empujó fuerte, provocando que se tambaleara hacia atrás. Samuel, enfurecido, se lanzó hacia Cedric, pero Valery se interpuso de nuevo, empujándolo con fuerza y dejándolo sin reaccionar. —Respeten mi hogar y la memoria de Cael– gritó Valery, su voz llena de autoridad y dolor. —Ninguno de los dos hará nada— Samuel gruñó, su rostro enrojecido de ira, y señaló a Cedric con un dedo acusador. —El es el culpable— dijo Samuel, su voz llena de veneno. Cedric se enderezó, su mirada fija en Samuel, y preguntó con una voz llena de desesperación: —¿Dónde está Cael?— Samuel sonrió con dolor, y su rostro se contorsionó en una mueca de sufrimiento. —Muerto— —¡Muerto! y tu junto con la maldita mujer esa

