Valery se sentía abrumada por la oscuridad que la rodeaba. La desesperación y el miedo se apoderaron de ella, y cubrió sus ojos con sus manos, intentando escapar de la realidad. De repente, sintió una mano en su hombro, y su corazón se aceleró. Abrió los ojos, esperando ver a Cael, pero el aroma que percibió era desconocido. Se dio la vuelta, asustada, y se encontró con una figura vestida de blanco. La persona la miraba con preocupación, y Valery se sintió confundida. —¿Está bien? —preguntó la figura, con una voz suave y calmada. Valery se tomó un momento para procesar lo que estaba sucediendo. Miró a su alrededor, intentando ubicarse, y luego volvió a mirar a la persona que la había tocado. —¿Dónde... dónde estoy? —preguntó, su voz temblando ligeramente. La figura vestida de blanco

