Cuando Lina se desmayó al contarle la verdad tenía los ojos como un vidrio roto, pude ver como su corazón se hacía añicos en un segundo a través de ellos, no era mi intención, me enamoré de ella como un loco. Por eso no aguanté que pensase todo eso de mí, necesitaba que supiera la verdad, que nunca conocí a su hermana, que Juan no es mi hijo, sino mi sobrino, intentar convencerla para que no me abandone. Pero no sirvió de nada, ahora me odia por haberle mentido, reconozco que al principio fue con la intención de callarla, pero luego cambió y ahora yo mismo estoy en juego. Al entrar en la habitación escuché al médico decir que estaba embarazada, no podía creerlo, pasó por mi cabeza rogarle que seamos un matrimonio de verdad, que me dé la oportunidad para hacerla feliz, pero al ver como s

