Ari me ha dicho que Sebastián ya ha vuelto, me costó mucho olvidar todas las sensaciones que provocó en mí, sobretodo al tocarme o mirarme, por suerte, estos tres años me he preparado para no volver a ese bucle tóxico. Me da igual lo que diga o haga, no volverá a manipularme, no volveré a caer en sus redes de don Juan, lo tengo muy claro, se fue cuando debió quedarse, si me quería podría haber luchado por mí, pero no lo hizo, en vez de eso me pidió que abortara a nuestro bebé, ¡como si yo fuese capaz de hacer eso!, no hubiese podido vivir con esa carga. Miro a Teresa, ella es el recordatorio de lo estúpida que fui, ahora no lo olvidaré jamás, solo tengo que mirar a mi preciosa hija para no hacerlo. Ella es un calco de su padre, a excepción de la largura de su pelo y su expresión dulce,

