Capítulo 13El demonio —Mira a quién tenemos aquí, a la pequeña dependienta de mi primo. Ese viejo suertudo te tiene escondida en su tienda, ¿no? —Hola, Billy. ¿Qué tal? —No esperó una respuesta y continuó andando. —¡Eh! No tan rápido, dulzura. ¿No quieres hacerme un poco de compañía? —y diciendo eso se paró delante, Magda se bloqueó, no estaba preparada para eso, normalmente el tipo se limitaba a sus chistes malos. —Déjame pasar, Billy, hoy no estoy de humor para discutir contigo… —Ya, pero con ese novio tuyo seguro que estás de humor para hacer otras cosas, ¿verdad? Los ojos del hombre estaban llenos de odio y de deseo, y eso la asustó. —En serio, déjame en paz. Intentó apartarlo de un empujón, pero Billy la agarró por los hombros y Magda se vio obligada a retroceder hasta encontr

