Capítulo 54.- Axel Vega Lazcano León, Guanajuato, México Ahora no me quedaba otra que tener que llevarla y era mejor que ya que cenáramos, Amaia lo supiera por mí y no por Ale después. —Hola de nuevo—Saludé a Amaia y a mi amiga, al reunirme con ellas en la sala—Espero que, me digan que la cena ya viene en camino que me muero de hambre. Ahora si era definitivo, o pedíamos o íbamos a cenar a algún lado, esto ya no lo aguantaba, mi cuerpo estaba reclamando de los sagrados alimentos. —Sí Axel, ya la güera pidió unas alitas, mi amor y unas hamburguesas, lo que se te antoje—Amaia se sentó en mis piernas—Yo sólo te quiero a ti. —Si gustan, yo me puedo ir—Ofreció la güera—No veo, que mi presencia aquí, sea muy de su agrado. Estoy estorbándoles en su nido de amor. —No güerita, tú te quedas.

