Jacob, sonrió al ver su actitud, ella estaba muy a la defensiva, parecía frágil y tierna, pero en el fondo era como él, ¿Si alguien se atreviera a acercarse con malas intenciones a Caín sería tan adorable? Tras ésa amable sonrisa, un montón de dagas con intenciones ocultas esperaban salir pacientemente. Desde la primera y última vez que lo vio no lo recordaba muy bien, pero lo que si le quedó bastante grabado en su cabeza, fue esa calculadora y escrutadora mirada como si fuera un zorro esperando que el conejo asomara la cabeza para arrancarla de un bocado. Era inquietante, y al mismo tiempo muy enigmático. Trató de ver algo de él, pero simplemente no pudo, ese hombre era un perfecta fortaleza. Era muy atractivo, tenía porte, presencia y carisma. Pero había algo que no le inspiraba ni

