Marco se sorprendió al escucharla, no tenía idea de lo que hablaba, pero la sonrisa de Raquel era inquietante. Ella al sentir su mirada acusadora se despidió de Sally y con una ligera risita paso al lado de Marco. El bastante preocupado estaba por cuestionar a Sally, pero su mirada llorosa y sus puños apretados, lo sorprendieron. - Sally, no sé de qué... - Ayúdame por favor. La miró confundido, pero ella le sonrió. - ¿Crees que soy un lastre inútil? Marco indignado estaba por seguir a Raquel, pero Sally lo detuvo. - No, ella tiene razón. Ustedes hacen mucho por mí, y es momento de hacer algo por mí misma. Marco aún no podía seguir su línea de pensamiento, pero ella con una sonrisa se alejó de él y fue a su habitación a bañarse. Marco comenzó a enseñarle, no sólo defensa pe

