Sí es lo que quieres...

1273 Palabras
Sally intento separarse de Caín un poco para llevárselo, pero él ignoró sus esfuerzos, tomó sus manos y continuó besándola. De pronto y sin aviso, la tomó de las caderas y la cargó, haciendo que sus piernas lo abrazaran y caminó a la habitación de siempre. - Jefa, ¿Está segura de esto? Preguntó Marco, un poco preocupado. Amanda volvió a suspirar. - No importa, déjala ser. No importa lo efímero que sea, parece que ya lo acepto. El hombre sintiendo un poco agria la boca miró inconforme la espalda de Amanda que se alejaba. ************ Sally respiraba pesadamente, Caín la recargó en la puerta apenas entraron. Ella sintió emocionada y completamente a merced de cada una de sus caricias y besos. Tratando de grabarlos en lo más profundo de su corazón y memoria. Ella enterró sus manos entre su cabello, mientras el besaba su cuello. - Mmm, Caín. El lindo susurro no escapó de los oídos del hombre, que casi al momento sintió como si una llama se encendiera en su vientre y su amigo, comenzó a palpitar entre sus pantalones. Caín no lo mostraba, pero se encontraba tan ebrio que varias veces estuvo a punto de colapsar, pero, algo lo impulsaba a buscar un calor en específico. Como si al encontrarlo le diera un refugio para su desesperación. - Mireya... Sally cerró los ojos con fuerza, sintió como si no existiera más aire en el mundo y no pudiera respirar, se mordió los labios y se tragó su sabor amargo. Caín la recostó en el sofá, bajó su vestido y por un momento admiró el hermoso y delicado cuerpo de Sally. Sabia que era imposible que se tratara de su Mireya, pero un miedo en su interior le impedía despertar. Unos segundos después trató de tranquilizarse, pero un par de manos finas y cálidas acariciaron el contorno de su rostro. Y unos labios temblorosos lo besaron delicada y torpemente. Su confusa mente, le jugaba malas pasadas respecto a su línea de pensamiento. ¿Ella también le tendría miedo? ¿Se sentiría insegura a su lado? ¿Sería tan delicada? Sus cuerpos eran tan similares, pero sus personalidades tan opuestas. No... Ellas en realidad... Sally se sorprendió, sintió un líquido cálido y salado en sus labios, notó que Caín tenía los dientes fuertemente apretados, tanto, que hasta podía escucharlos crujir. Se le encogió el corazón e incluso le pareció sentir como si se agrietara. Caín volvió a reaccionar, al sentir sus labios de nuevo, acompañados de un ligero temblor proveniente de ella. Por un momento no respondió, pero las manos de Sally, se envolvieron en su cuello - Aquí estoy, no pienses en nada más. Él sabía que no era ella, lo entendía perfectamente, pero... Esa calidez, esa tierna y dulce calidez... - Debes estar segura de esto, no quiero obligarte a nada. Su ronca voz se escuchaba hasta cierto punto agresiva, pero también podía percibir un ligero temblor debido a la ansiedad. Sally sonrió y asintió con la cabeza. - Haré lo que tú quieras que haga. - Entonces te permitiré ser ella por hoy. Tomó el mando y el inocente beso se convirtió en uno ansioso y hambriento. la abrazó con fuerza y rompió con desesperación el vestido. Dejándole tocar, todo su bello cuerpo sin obstáculos. Sally se sentó sobre él y comenzó a quitar su camisa. La enorme cicatriz que atravesaba su pecho se veía muy grotesca y fea, pero al tacto era muy suave, Caín comenzó a besar uno de sus pechos, su lengua era tan cálida y combinado con su humedad fueron algo, completamente nuevo para Sally. - Ah, Caín. Se siente... Se detuvo al ver la ardiente mirada que le fue dirigida. Él siguió con el otro y sus alegres pezones se levantaron como si estuvieran rogando por más. Su mano, paso de su pecho con el que jugaba a deslizarse por su cintura hasta su cadera. Su ropa interior fue hecha a un lado y sus dedos comenzaron a recorrer el contorno de su v****a. Sally abrió los ojos con sorpresa ante la nueva sensación. - Ah! Caín se separó un poco y la miró con diversión. Ése firme pecho, caliente y perfecto recibió la mirada ferviente de la chica. Poco a poco su zona estaba más húmeda y se comenzaba a inflamar. Sally perdió la fuerza y cayó sobre Caín, sus ojos brillantes lo miraron mientras él jugaba como quería con sus partes sensibles. Para Sally que había perdido cualquier sentido de la decencia, comenzó a mover involuntariamente la cadera, anhelando más. comenzó a besar el cuello de Caín mientras gemía de placer. Debido a que comenzaba a mortificarse por sus burlas, Sally se puso de pie. Caín se sentó con una ligera sonrisa y levantó la ceja al verla tomar la iniciativa de quitarle el pantalón. El cooperó y Sally tragó al ver su gruesa, larga y emocionada herramienta. Varias veces escuchó de las chicas sobre los mejores métodos de motivar a los clientes. En ese momento, haría todo lo que había entendido para complacerlo. Su mano envolvió su m*****o y comenzó a masajearlo, él soltó un gruñido y vio como aún insegura, trataba de esforzarse. Cuando con su lengua lamió la punta, comenzó a palpitar aún más. Sally podía sentirlo completamente dentro de su boca, e incluso como a cada movimiento se hacía mas grande. Antes de que pudiera llegar al final, él la detuvo. Se puso de pie y la cargó nuevamente. Sally se sorprendió al sentirlo en su húmeda entrada y por reflejo trató de cerrar las piernas, pero sólo apretó con ellas al hombre en medio. Caín sonrió y se lamió el labio mientras la empujaba sobre su m*****o. - aaahhhh! Mmmnngh Sally apretó aún más las piernas y Caín gimió al sentir como se apretaba y contraía. - Relajate, ¿Hace cuánto no lo hacías? Sally tardó en controlarse y soportó el dolor, se aferró a su cuello y le respondió con un beso como los que él le daba. Después de pasar un poco la incomodidad, su v****a temblaba y sentía como anhelaba por más. Caín comenzó a levantarla para comenzar con el vaivén, pero la expresión de Sally se llenó de éxtasis. - ¿Tan rápido? ¿Acaso lo hacías tú sola? - Nunca lo había hecho con nadie. Sally clavo sus uñas en los hombros de Caín, al momento en que la recostó en la alfombra y comenzó a embestirla con cierta delicadeza pero con firmeza. - Ah! Ah!!! Caín! Él se separó de ella y Sally lo envolvió con sus piernas como si no quisiera separarse de él. Ambos se perdieron en el vaivén que poco a poco los iba acercando a la cima. Caín salió a tiempo para eyacular sobre ella, mientras Sally miraba hasta su más mínima expresión en medio de su o*****o. Mientras jadeaban, el la vio con una mirada complicada, Sally se levantó y nuevamente se subió sobre él. - Quiero más. - No puedo creer que hayas sido virgen hasta hace unos momentos. - Si es contigo, haré lo que sea. Sólo, déjame estar junto a ti. Caín tomó su mano, y la miró directamente. - No sabes lo que dices. Sally se mordió el labio al ver su firme cuerpo desnudo, en ése instante supo que lo único que podría controlar sus ansiedades y necesidades sólo sería Caín. Incluso el hombre del que creyó haber estado enamorada, le pareció repulsivo a comparación del frío hombre frente a ella. La mirada de Sally era graciosa. Y Caín le sonrió de manera traviesa. - Bien, sí es lo que quieres.
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