Amanda se encontraba en caos, Caín no había aparecido y/o llamado, para saber cómo se encontraba. Por fin se armó de valor y volvió a llamarlo. Éste se encontraba, arreglando, el problemático contrato con Esteban, y sonó su teléfono. - Jefe... Caín al instante frunció el ceño y se puso de pie. Se alejó de Esteban y trató de escuchar pacientemente. - Jefe... Sally aún no aparece... Caín sintió como si toda la sangre de su cuerpo se hubiera drenado. Al momento recordó la otra llamada, estaba tan molesto por el ridículo proyecto que se olvidó por completo de ello. - ¿Qué demonios has estado haciendo? ¡¿Acaso están todos muertos o qué cosa?! Regresó al consultorio de Esteban y se despidió rápidamente. - Debo irme ahora, volveré más tarde. Salió inmediatamente, y al dar la vu

