Regresó, a su departamento y recibió la llamada de Amanda. Esta había estado con el alma en un hilo desde que ella había desaparecido, Pero no había podido encontrarla, ya se veía muy cansada y su expresión permanente de remordimiento. Era molesta. - Jefe... - Ella está bien. Amanda abrió los ojos sorprendida, un pesado suspiro de alivio se escuchó del otro lado, haciendo que Caín frunciera el ceño. - ¿Puedo hablar con ella? Quiero disculparme con... - No, enfócate en lo que tienes que hacer. Si ella regresa ahí, no preguntes nada. Amanda se sorprendió, pero no dijo nada, simplemente se despidió y se sentó en su escritorio. Marco, se veía tan desaliñado, sucio y preocupado que ella misma suspiró por él. Desde que Sally no estaba se convirtió en una cucaracha sin cabeza. Ya se

