Con una leve punzada en el pecho, y un nudo en la garganta, sonrió se subió sobre él, con una ternura inigualable, acarició su rostro y Sally guío la segunda ronda. - No importa si me vuelves cenizas, yo siempre estaré aquí para ti. Y se volvieron a entregar tierna y delicadamente, como si nada mas en el mundo existiera. Fue la primera vez que ambos se sintieron tan cómodos y tranquilos en la compañía de alguien más. Al día siguiente, Caín no estaba a la vista, pero... Había una nota en la mesa. > Sally se sorprendió y se quedó viendo el papel como una tonta. Después, con una sonrisa, lo guardó cuidadosamente. Ella personalmente limpió todo y le dio un toque especial. Amanda entró rápidamente al saber que Sally ya estaba trabajando, Marco ése día estaba tan enojado, que

