Lissa comenzó a reír, Aron la miraba sin entender. Ella se puso de pie, intentaba tener la paciencia para no dejarse meter en este juego, no sabía cual era el peor… El de ella intentando jugar con seducción o el de él comprándola con dinero. —Jamás tendría sexo con usted por dinero. Así que no aceptó su propuesta, ni por todo el dinero del mundo —Lissa habla y él arruga sus cejas. —Aunque te hablé de eso, creo que estás confundida. Esa no es la propuesta, quiero que tengamos un matrimonio fugaz, es la única forma en la que conseguiré lo que quiero en el hospital, será por muy poco tiempo. Únicamente mientras que yo firmo el documento en donde certifique que seré el director —Aron habla con seguridad, observa los gestos de Lissa, pero no puede saber que piensa se le hace difícil, ya que

