El aire, denso y perfumado por el jazmín que trepaba por las paredes de las casas victorianas, acariciaba la piel. La melodía de la música se sentía a poca distancia. Murmullos de conversaciones animadas y risas se elevaban en el elegante salón que observaba a través del gran ventanal. Mi sombre se mezclaba con la oscuridad. Estaba aquí con un propósito, tenia un objetivo que cumplir. Para eso me pagaban, para eliminar los estorbos de mi amo. Me disponía a cumplir mi objetivo cuando mis ojos recorrieron una figura de arriba abajo, deteniéndose en cada detalle. El cabello rubio, casi dorado, le caía en suaves ondas sobre los hombros. Sus ojos, un verde intenso que parecía cambiar de tonalidad con la luz, la hipnotizaron. La piel bronceada contrastaba con la blancura de sus dientes, y su cu

