- ¡Es preciosa! – exclama mi madre alzando a mi hija por encima de su cabeza mientras Alaric brinca a su alrededor emocionado. Mi niña ha pasado en brazos de todos en la última hora y lejos de parecer agobiada, parece que disfruta con la atención. - Lástima que no heredó el cabello de la familia – interviene Circe con un suspiro. Mi madre le lanza una mirada mortífera mientras acuna a la bebé y acaricia la pelusa azabache de su cabeza. Excepto por eso, ella parece haber heredado todos mis rasgos y han estado bromeando con eso para aligerar el ambiente desde que la familia de Duncan se marchó. Circe levanta las manos en señal de rendición al advertir el enojo de su hermana. - Eso se podrá arreglar fácilmente cuando crezca – comenta concentrada en el rostro de la bebé. - ¿Ya deci

