Cierro los ojos e inspiro profundo para relajarme, tratando de no pensar en todos las preguntas que suscitará la ausencia de Duncan a mi familia. Desde que les hablamos sobre el nacimiento de Luke, han tratado de mantenerse al margen, dándonos espacio para resolver nuestros propios problemas, pero por las miradas que me lanzaron hoy es evidente que saben que algo más está sucediendo y quiero postergar esa conversación tanto como sea posible. El característico sonido de la puerta al abrirse me sobresalta, interrumpiendo mis pensamientos. Mi corazón se acelera cuando Emilia asoma la cabeza por la puerta. - Marco vino a visitarte, está afuera ¿Te importa que entre? Ignorando la punzada de decepción que se instala en mi pecho, niego con la cabeza y me incorporo asegurándome de estar lo

