Señorita Klumps — Stefanía Llegar al banco y estar en la oficina muy tranquila en la mañana, fue muy fácil, lo difícil era sacar a Henry de mi mente. Tenía en mi pecho esa sensación de que el universo podría estar a nuestro favor esta vez, que nada de lo que pudiese pasar a mi alrededor, alejaría ese sentimiento de mí. — En ocasiones quisiera saber lo que piensas — decía Joey tomando asiento. Él no conocía esto que sentía por Henry. Desde que tuve este sentimiento, decidí guardarlo para mí, sabía que podía causar consecuencias irreversibles a nuestra vida, especialmente la de él y no estaba dispuesta a eso. Su vida es ya complicada como para que una información cómo esta, fuese vendida a los medios ya que Henry era muy conocido y su familia también. — ¿Que quieres decir? — pregunté

