Señorita Klumps Mientras más lo pensaba, me era casi imposible salir de mi asombro. Los detalles de Henry me habían impresionado y estaba segura que tal vez Leah pensaría que era demasiado, pero se tendría que conocerlo para entender que le encanta dar detalles alucinantes. Arreglarme para ir a la playa se iba convirtiendo en un deleite, deseaba verme bien, sabía que él intentaría ver los reportajes de Elena para verme y quizá, pensando con malicia, disfrutar de la vistosidad de mi cuerpo en el traje de baño que él había comprado para mí. Desde mi habitación podía escuchar los gritos de Joey, seguramente Leah le contaba sobre el auto. — Pensé que nunca saldrías de allí — decía Leah. — ¡Eres una b***h! Tienes a ese hombre tocando banquetas por ti— — Es lo más romántico que has di

