Señorita Klumps. Stefanía. Mi cuerpo continuaba temblando y las lágrimas querían salir. Contenía lo más que podía, porque pensar era lo que necesitaba. Desde muy niña no hubo conversaciones en dónde su nombre fuese agregado y después de la muerte de mamá, menos pasó. Desde que ví a ese señor, hubo algo en él que me intrigó y tal vez fue ese mismo sentimiento de niña, no lo sé, pero me involucré como si en realidad supiera todo. Algo me llevó hacia él y ahora estaba acá, con las emociones sin poder controlarlas, el corazón acelerado y queriendo respuestas. Ryan no lo podía creer tampoco, caminaba de un lado a otro hasta que lo ví sentarse tomando su laptop y tecleaba tan rápido que creí que dolía. Fruncía en ceño y subía sus gafas con mucha determinación, no sabía que hacía pero e

