Señorita Klumps Leah No podía reconocer si a este punto todo marcharía bien por lo que Rebekah y yo habíamos descubierto. Luego de pensar en el mensaje de Elena por horas y no responder, me decidí por una copa de vino. Miré a mi alrededor y sentí un deseo de cambiar todo. Este apartamento era de Stefanía, pero si lo dejaba solo un tiempo, no pasaría nada. Seguro ella entendería y era una verdad universal que en tan poco tiempo había crecido y una mujer como yo aspiraba a más. Gracias al esfuerzo estaba teniendo eso que deseaba. Antes de revisar todo lo que había descubierto hoy, haría algo importante, por mí que tanto lo merecía. “ Rebekah, mañana necesito un agente de bienes raíces por favor, buenas noches ” Envié este mensaje. Necesitaba cambiar y aunque viviría con papá porqu

