EIDAN Estaba completamente nervioso por lo que había pasado hace solo unos momentos. ¡Por la diosa luna!, ¿en verdad paso lo que de hace solo unos momentos? Ginge notaria mis nervios por mi mano que estaba sudada sosteniendo la suya. Voltee a mirarla y ella se notaba calmada. ¿Cómo era posible que Ginge estuviera así cuando yo en cualquier momento explotaría de los nervios?, obviamente, no quise penetrarla con mis dedos, no sabía si mi Matte era virgen o no y claramente eso no me importaba en lo absoluto, pero no quería tocarla tan íntimamente hasta que decidiera a cuál de los dos escogería como su pareja de por vida. Sería un completo tonto si creyera qué solamente porque me había hecho una mamada, me escogería a mí y aunque en verdad quería pensar eso, tenía que tragarme mis ilusion

