SANTINO LEWIS El ruido de un secador me despierta. Que carajos. Intento moverme pero me siento muy débil. El ruido se vuelve más fuerte, lo que me produce un fuerte dolor de cabeza. Creo que me va a estallar. -Hasta que por fin te levantas. Ya estaba alistando un vestido ngro para la ocasión- La mujer que se presenta a mi lado se cruza de brazos. Lleva una bata de seda corta la cual acentúa muy bien su figura. -Ebba- me incorporo llevando una mano a mi cabeza. -No, el hada de los dientes infeliz bastardo- se mueve tomando una botella y dejando algo de crema en su mano. Se cruza de piernas y esparce el producto mirándome fijamente. Está molesta. Pero ahora yo solo la veo más apetecible. Aparto la sábana de mi cuerpo encontrándome con la sorpresa de que estoy desnudo. ¿Cómo lle

