Las cabañas volvían a ser ocupadas por los del pueblo, una fiesta se celebraba en compañía de los que un día fueron sus enemigos, todo era risas y alegría. Fillip disfrutaba de su familia mientras que su hermano Delanton y su cuñado el rey Frederick compartían con la gente. Era un ambiente de algarabia, pero Fillip estaba muy cansado y deseaba volver a su palacio y dormir, no había pegado el ojo en días y por fin el sol brillaba otra vez. Yéndose con su familia, Fillip volvió a su terruño, el pueblo lo recibió como a un héroe, sus hijos reían orgullosos al escuchar como era aclamado su padre y Andreína lo miraba con amor y admiración. Después de llegar al palacio sus generales querían escuchar todo lo acontecido, así que resumiendo Fillip les contó todos los acontecimientos. Ellos q

