Solo me he alejado un poco de mi casa. No quiero caminar demasiado por ahora, porque no sé si me tocará hacerlo más tarde.
Tengo muchas, pero muchas ganas de sentarme a leer y olvidarme otra vez de lo que me rodea. Pero ya me conozco muy bien y sé que si lo hago no dejaré el lugar hasta que se descargue el teléfono o hasta que anochezca.
En pocas palabras: ‘Mala Idea’
-Ya sé…
Tengo la actividad perfecta para hacer.
Busqué en el teléfono una canción aleatoria y la reproduje (aunque pensé aleatoria, en realidad mi repertorio de músicas no es tan variado como esperarías.
No me gustan las canciones demasiado rápidas así que solo ritmos lentos e intermedios.
Si son a piano, mejor.
No es que sea un músico excelente, solo hago lo que cualquiera puede llegar a hacer con un poquito de práctica y dedicación.
Sip.
Cantar.
Es una de mis cosas favoritas. Si leer ejercita el cerebro, cantar libera tu mente.
Una de esas canciones es… Te voy a Amar de NSYNC
-Cuando sientas tristeza, que no puedas calmar…
Así he pasado el rato, cantando y olvidando cada cosita que pueda. No llevo el conteo del tiempo, lo cierto es que debe haber pasado poco más de media hora en ese plan.
Momento donde no importa si te miran o si hablan de ti. Cuando te ‘pierdes’ en tu propio mundo.
Siempre había querido saber lo que era cambiar de entorno hasta hace poco.
Lo hice. Pero ahora estoy un poco inseguro de si tomé o no la mejor decisión, sé que mis amigos no me apoyarían si les contara lo que hice para ‘cambiar de entorno’…
-Veamos…
Llegué a una pequeña tienda, y al entrar agradecí que tuviesen un ventilador para refrescar el ambiente dentro del local.
Caminar por las calles de mi ciudad abrigado, es casi similar a caminar de la misma manera, pero en el desierto. Por eso le llaman la ‘tierra del sol amada’.
No me quejo, es un bonito lugar además de que el clima no es tan cálido una vez te acostumbras (Aunque ciertamente hay días cuando la temperatura aumenta demasiado, unos aproximados 40°C).
En el local al que entré venden artículos sencillos (baratijas, dijes, cadenas, etc.).
Solo quiero mirar para saber que regalarle a Danna, ya se acerca su cumpleaños y no quiero que ella me lo reproche si lo olvido.
-¿Regalos para tu novia?
¿Hmmm? ¿Qué rayos?
-¿Qué?
Dirigí mi vista hacia la voz y mi sorpresa fue grande cuando a quien encontré era a ‘Emilia’…
-Que si buscas regalos para tu novia.
Y señaló el local abrió los brazos para hacerme entender su punto.
-No, no lo hago.
Se cruzó de brazos con una mirada divertida en el rostro.
-No quieres admitirlo, ¿Tanto te avergüenza hablar de tu novia?
Ja. Ja. Ja…
-No hay nada que admitir, porque tampoco hay una novia a la que comprarle algo. Así que… No me avergüenza estar aquí…
Digo la verdad, no me avergüenza estar en este lugar. ¿Por qué? Solo verifico que haya modelos de los que le puedan gustar a Danna.
-… y antes de proseguir con el tema. Buen día. ¿Cómo está?
-Buen día, bien… ¿Y usted?
-Bien…-Sonreí a medias. Porque cuando ella notó que la saludé miró a todos lados buscando a alguien.- Y si buscas a quien anda conmigo, te lo diré desde ahora. No vengo con nadie, solo vi la tienda y entré porque me llamó la atención lo que venden.
-No estás en el trabajo.-Así que esa era su manera de decirme que si aquí es donde trabajo.
-No. Tienes toda la razón. No estoy en el trabajo.
-¿Día libre?
-Nah. Nada de eso. Hoy quise tomarme el día libre.
Sonó realmente mal. Casi como si fuera el más vago de mi empresa.
-Entonces, resumiéndolo todo, diría que te escapaste del trabajo solamente para pasear.
-Nop. Tampoco. Hoy tenía algo que hacer y cancelaron unos minutos después de cancelar mi día de trabajo.
Desde siempre había querido preguntarlo…
-No te llamas Emilia…
Se lo dije sin preguntar porque muy probablemente me hubiera respondido que ya me lo había dicho, quise intentarlo como si hubiera descubierto mucho más de ella. Cuando realmente no es así.
Se sorprendió cuando lo dije. Lo sabía, no lograría salirse con la suya. Tuve mucha razón al dudar sobre si era su nombre real o no.
-No piensas decírmelo…
Negó con la cabeza mientras sonreía levemente.
-Tranquila, no es muy importante por ahora.
Se sorprendió aún más con mis palabras.
-¿Como que por ahora?
Sí le prestó atención al ‘por ahora’.
-Tengo algo que hacer y no quiero jugar al detective…-Tampoco es que sea muy bueno haciéndolo, supe como descubrir si me mentía o no después de pensarlo por 2 días seguidos. Ya me imagino que tan difícil se me haría jugar al detective.
-…
La hice confundir, lo sé, mi mente trabaja de forma distinta a la de otros.
Mis bromas son pésimas, no logro entablar una conversación normal, etc.
-No me prestes atención. Simplemente te volverías loca si lo haces.
Con esas palabras salí del local, dejando más confundida a la chica de lo que ha estado o estará en toda su vida.