Capítulo 10: Deuda pendiente (Parte 1)

1531 Palabras
Cuando dejé a la chica en el local, aumenté mi velocidad. No quiero que me alcance. Tampoco creo que me siga. Simplemente no quiero verme obligado a interactuar por mucho tiempo con alguien ahora. Se supone que espero la llamada de la prima de Marcus y no quiero tener que dejar a alguien esperando a que termine la llamada para continuar. ¿Hacia dónde rayos voy caminando? No me había fijado hacia donde iba y como habrás imaginado, me fui más lejos de lo que originalmente quería estar de mi casa. -Ya no puedo hacer nada más… -Resoplé molesto conmigo mismo. Miré a mí alrededor y descubrí que en realidad no estoy tan lejos como pensaba. Afortunadamente. Pero, para mi mala fortuna, nunca faltan los incidentes desafortunados. Ya es mediodía y como no. Me llevaría mucho tiempo llegar a la casa. -A comer una hamburguesa u otra comida rápida, no hay de otra. Hay varios puestos de comida rápida distribuidos por todo el centro de Maracaibo. No sé en cual comprar… así que solo me dejaré guiar por cualquier calle y comeré en el primero que encuentre. Endurecí mi resolución y empecé buscando cualquier pequeño puesto de comida. Lo hice… venden empanadas y tequeños. -Buen día… dos tequeños, por favor. El tendero me atendió de inmediato. Y listo, hoy almorzaré justo a tiempo. Tomé mi bolsa de cartón y salí del lugar para buscar donde sentarme para comer tranquilamente y encontré un poco lejos de donde estaba, un banco. -Peor es nada… Me senté para esperar que el reloj se pasé un poco o llegue a mediodía. Mientras esperaba sonó un tono de notificación que no escuchaba desde hace un mes aproximadamente, ha sido el único número de teléfono que configuré con ese tono específico. Me latía el corazón al saber que se estaba acercando la fecha para pagar mi deuda pendiente. Saqué el teléfono de mi bolsillo y sí, era un mensaje (he colocado el mismo tono tanto para mensajes como llamadas). En mi pantalla estaba marcado casi a fuego el nombre que menos he querido ver durante este mes. Si fuera una película o algo similar estoy seguro que escucharías una canción intrigante de fondo. Tragué profundo antes de abrir el mensaje. |Richard|-Dentro de tres días en tu casa.-| |Tú|-Ok ¿A qué hora?-| |Richard|-En la noche, a las siete.| Solo me da respuestas sencillas y sin dar muchas explicaciones… era de esperarse. De por sí ya consideraba este día uno muy desafortunado… ahora sí creo que me están jugando una muy, pero muy mala broma. Se me quitó el hambre. Gasté dinero para nada. -Regresaré a casa. Creo que será lo mejor que puedo hacer por hoy. Si Danna me viera en este momento, se daría cuenta de mi estado de ánimo fácilmente, e intentaría saber la razón por la cual estoy así. No quiero que ninguno de ellos sepa exactamente cual fuel el trato hice con Richard, tampoco quiero que sepan que hubo un trato. -¿Ya llegué?- Sin darme cuenta estoy en mi habitación, acostado mirando al techo… ¿Cuánto tiempo he estado fuera de mí…? Busco el móvil en mi bolsillo para encontrar varios mensajes y llamadas perdidas. Ha de ser porque estaba en silencio y no vibró… Casi todas las llamadas son de Danna, un total de 14… más 3 de ‘Emilia’ y una de Jess. Por la hora, deduzco que Jess fue la primera en llamar, y como no le contesté, recurrió a Danna para contactarme. Voy a la aplicación de mensajes y encuentro muchos mensajes de Danna, uno de ‘Emilia’ y uno de Jess. De seguro intentaron contactarme vía w******p, y como no dejé encendidos los datos móviles ni el Wi-Fi, les tocó usar el método convencional. -No recuerdo haber puesto el móvil en silencio, aunque tampoco el haber llegado a casa… Tendrías toda la razón si me llamaras ‘Lunático’, debido a que en estos instantes no estoy ni siquiera en las nubes, estoy directamente en la luna… Mientras contemplaba la opción de llamar primero a Danna, llegó una llamada de ella… Si ella tan solo hubiese intentado llamar unos minutos después me hubiera dado chance a leer todos los mensajes y prepararme para lo que decir. -Aló, habla Rafa, dime. [Rafa, al fin contestas, llevo bastante tiempo intentando comunicarme contigo y nada.] -Disculpa, es que tenía el teléfono en silencio y estaba durmiendo. Prácticamente lo estaba, pues no recuerdo nada de lo que sucedió desde hace más de una hora… [Pensé te habría pasado algo. Oye, Jess necesita un favor tuyo, y no sabía si estabas en el trabajo o no.] -Como te has dado cuenta no estoy en el trabajo, hoy decidí tomarme el día libre “Creo que en realidad me tomaré toda esta semana libre…” lo más probable es que trabaje desde casa. [Sí, lo noté cuando dijiste que estabas durmiendo. Llámala, ya ella llamó y no le contestaste.] -Ok, ya la llamo. Corté la llamada y encendí el Wi-Fi… ¿Qué…? El teléfono tiene muchísimos más mensajes de Danna y de Jess, incluso en el chat grupal preguntó si sabían dónde estaba. Vaya que lo considera urgente. Fui directo al chat privado de Jess, y le escribí respondiendo a sus mensajes. |Tú|-Hola Jess, disculpa que no te respondiera los mensajes y las llamadas, estaba durmiendo y tenía el teléfono en silencio.-| Estaba esperando al lado del teléfono por lo visto. Fue entregado y casi de inmediato apareció marcado como visto. |Jess|-Hola Rafa, no hay problema alguno, ya me había pasado antes. Hey, sé que sabes editar imágenes, y necesito que me ayudes con algunas para hacer un video si está a tu alcance. Lo haría, pero no tengo idea de cómo empezar o de que hacer para que sea un video con la calidad que la haces tú.-| Tengo una sonrisa de total incredulidad. ¿Sólo eso? Tantas llamadas, mensajes y era sólo por eso. Hay que ver cuánto pueden las personas atribularse por algo que no tiene mucha lógica. Solo descargar una aplicación para un teléfono o una computadora y listo, las mismas aplicaciones te explican cómo hacerlo… |Tú|-Está bien. ¿Dónde piensas hacerlo, en tu casa o en la ‘mía’?-| |Jess|-Donde lo consideres mejor.-| |Tú|-En tu casa. Nos vemos allá en un rato.-| Quiero despejar mi mente, y que mejor manera de hacerlo que yéndome del lugar donde no quiero estar ahorita, además así no la hago caminar a ella, no es que sienta compasión porque sea una chica, simplemente lo hago porque a veces me gusta caminar mucho para pensar mejor las cosas y olvidar lo que quiero sacar de mis pensamientos a la fuerza. No significa que siempre funcione. Hay ocasiones en las que casi me ha atropellado un auto, por ir perdido en mis pensamientos. Cojo mi mochila y meto dentro la laptop, me será muy útil cuando intente editar, pues no me hallo trabajando en otra laptop, además de la mía. Bien, ya teniendo la laptop a mano, decido llevarme el cable USB, no sé por qué, pero siento que lo necesitaré cuando esté allá. Empiezo a caminar lentamente en dirección a casa de Jess, esperando no desaprovechar el aire fresco (Simplemente me refiero a caminar al aire libre, porque de fresco no tiene nada) y el sofocante clima de mi ciudad. Me vendría mejor no trabajar, pero me vendría mucho mejor aún, que me pagaran sin necesidad de trabajar. Solamente sé que es pedir demasiado, ¿Quién te dará dinero gratis sin hacer algo para merecerlo? Ni siquiera intentes respondértelo, naturalmente tendrás la respuesta. NADIE. No me quejo de mi trabajo, me quejo de mi poca paciencia para trabajar o hacer algo ‘productivo’. -Vivo pensando cosas que quizás otros ni siquiera le prestarían la menor atención… He llegado a un semáforo, el cual está en rojo. Tengo que esperar a que cambie a verde y pueda pasar, muchos accidentes suceden por personas que no siguen las instrucciones, no es que yo siempre las siga, pero es otro tema que no quiero tocar. Mi mente está despejada y limpia, me cayó de maravilla ese tiempo de caminata. Ya solo estoy a unos 7 minutos de casa de Jess, tengo que llegar pronto, si quiero irme temprano. Pero, tampoco es necesario llegar muy pronto, tampoco es algo tan urgente como para llegar así de rápido. -Bien, estoy aquí… sólo me queda llamar a la puerta para que me atiendan. Lo hice, y escuché la voz de Jess de inmediato. -¡Ya voy! Agregaré algo más para darme un poco de protagonismo… -¡Si no vienes rápido, me…! Jumm… me cortó la frase porque abrió la puerta sin darme chance a terminar antes. -¿Decías? Oh, oh… está arqueando la ceja… -¡…voy! Da igual, no esperaba que abrieras tan rápido… Puso los ojos en blanco, y me miró ligeramente divertida. -Obviamente te estaba esperando, terminé de hacer todo desde antes. Eso lo explica todo. Di un pequeño suspiro.
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