Capítulo 4: La fiesta(Parte 1)

567 Palabras
He estado pensando en el castigo que se nos impuso a Andrés y a mí, aunque parece algo injusto, no lo es, ya que somos adultos y nos valemos por nosotros mismos la mayor parte del tiempo, es solo una manera de matar el tiempo. Solté un suspiro mientras miraba la pantalla del teléfono. Desde hace rato le estoy escribiendo a Emilia. Así que la tal Emily, era en realidad la chica que ayudé el otro día. Y pensar que no se me pasó por la mente que pudiera ser ella. Quedé en verla la semana que viene frente a la Basílica en el Centro, es un bonito lugar, y muchas personas lo usan como punto de referencia, aunque personalmente, tengo mucho tiempo que no voy para allá. Iba con mis padres cuando más niño, pero dejamos de ir cuándo tuve al menos 10 años, porque mis padres empezaron a trabajar y no tenían mucho tiempo libre, no me preocupó, después de todo, no s que fuera mi lugar favorito. -Emily… Aún no esto seguro de ir, a veces prefiero quedarme en casa leyendo historias o simplemente escuchando audiolibros. Es muy bueno perderse en el mundo de las letras, no hay nada más refrescante que ejercitar el cerebro con la lectura diaria. Desde niño, siempre me gustaba leer cada cosa que encontrara, sin importar si era un anuncio, un letrero o simplemente cualquier palabra o frase que pasara frente a mi vista. Cuando iba en un auto, en lugar de ir viendo carros, me concentraba en leer lo que más pudiese. En pocas palabras… ¡¡¡ME FASCINA LEER!!! Pero no hay vuelta atrás luego de haber dicho que voy, sería algo malo que después de comprometerse, fallar. Danna no volvió a sacar el tema de que fue lo que me hizo quedar de pie en medio de la acera, pero estoy muy seguro que no lo ha olvidado, simplemente me está dando tiempo hasta que baje la guardia y preguntar, y sí por alguna razón le contesto de acuerdo a lo que ella espera, perdería la apuesta. Y eso no es lo que quiero. -Jess ¿a cuantas personas invitaste a esta fiesta? Jess se queda pensativa un momento y me responde con un guiño. -Las suficientes para hacer que de verdad parezca una fiesta… “Esa es Jess, invita a quien puede, y cuando llegan los problemáticos nos toca a Franco, Andrés y a mí, encargarse de ellos.” No es la primera vez que sucede en realidad, en cada fiesta que planificamos intentan colarse y luego de que han hecho de las suyas, desaparecen tan rápido como llegaron. Me dirigí al grupo donde están mis amigos y para mi sorpresa, Andrés ya está muy borracho (más que de costumbre). -¿Y este cómo se emborrachó tan rápido? No supe que más preguntar, era la primera vez que lo veía así… -¿No me digas que se está desahogando por lo del castigo? Jorge intentó hablar, pero Jess le hizo señas con la mano. -No es por lo del castigo, está triste porque recordó que hace unos 9 años falleció un familiar. -Entiendo… Jess ¿Es cierto que aplicarás el castigo? -Aún estoy pensándolo. Puse los ojos en blanco, cosa que hizo reír al resto (No es común que lo haga, y solo lo hago cuando verdaderamente siento la necesidad de hacerlo).
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR