Ya comprobé que el uniforme me queda exacto.
“Sami se dará cuenta si no juego seriamente. Tendré que jugar dándolo todo en este partido.”
Desde que empecé a leer la mayor parte del tiempo, descuidé los ejercicios que hacía para mantener la resistencia física, dejé de jugar fútbol con mis vecinos y eventualmente se hizo natural para mí no salir a jugar.
Solía ser defensor cada vez que jugaba, y en ocasiones me tocaba jugar como delantero.
Recuerdo que Samuel me invitó a unirnos a un club de fútbol, y participar con la idea de que alguien nos fichara y termináramos jugando en un equipo oficial.
Rechacé la oferta, no estaba interesado en jugar como profesión, hasta ahora solo lo había visto como una distracción, y sabemos que cuando encontramos algo mejor para hacer, dejamos lo que antes fue una distracción como algo del pasado. En este momento considero el fútbol como algo lejano, pero también como algo que me permitió hacer algunos amigos.
Somos 10 personas, eso quiere decir que será un 5 vs 5.
Nos acomodamos y esperó a que saque el equipo contrario…
…al hacerlo, hago un sprint y llegó de inmediato a la persona que tiene el balón.
Bien, se lo quité. Hago un pase a un compañero (los llamaré 1, 2, 3 y 4, donde 1 sería el guardameta).
3 recibe el pase, y cuando lo hace lo marca Sami…
¡¡Rayos!! Sami siempre fue defensor. No importa las veces que jugásemos, siempre era defensa.
Pido un pase, pero no lo hace, en su lugar dispara a portería y… ¿Eh? El portero reaccionó y detuvo el balón. Mis ojos deben estar viendo alucinaciones. El chico tiene mucha fuerza, y disparo con toda ella a muy poca distancia de la portería, pero aun así él tuvo los reflejos para detenerlo.
En ese momento tuve total certeza… Samuel está jugando lo mejor que puede, mis rivales lo hacen. ¿Cómo quedaría yo si no juego dando todo? Este juego será imposible si me limito a mí mismo.
De inmediato regresé cerca de la portería. Casi siempre fui defensor, no será fácil pasar a través de mí.
Vamos perdiendo ❶ - ⓪
Solo iniciar el partido y ya voy perdiendo. Eso muestra que tan oxidado estoy después de tanto tiempo sin jugar.
No calenté para empezar a jugar, espero no tener calambres por culpa me mi imprudencia. Ya me había pasado antes por no querer perder tiempo con los calentamientos.
Sacamos nuevamente y cuando voy salir corriendo hacia la portería contraria escucho a Sami, murmurarle a un compañero…
-Él no patea con fuerza, solo hace jugadas simples y concisas.
Me ha vendido…
-Samuel, me has vendido.
Escuché a todos reírse, pero a pesar de que vendió algo de información, no la vendió completa. Porque él no estuvo desde hace mucho, no sabe que también practiqué para poder patear con fuerza cuando tuviera la oportunidad.
-Pero… ¡Adiós juego táctico!...
Como si lo hubiéramos coordinado con anticipación (no fue así) 4 me pasó el balón y patee con todas mis fuerzas para hacer el gol.
❶ - ①
Pasé por un lado de Sami que seguía de pie mirando con total incredulidad al portero, y le susurré en el oído…
-Aún no conoces lo que puedo llegar a hacer.
Fue divertido verlo en ese estado.
-Bien chicos, hora de organizarnos.
Los llamé y les expliqué una estrategia sencilla.
-Necesito que nos coordinemos para no perder. Quiero que usen la mayor cantidad de pases que puedan. A cualquiera que esté libre, es un objetivo para un pase. ¿Ok?
Todos estuvieron de acuerdo con mis palabras.
-Si tienen la oportunidad de anotar, no lo duden, ellos no lo harán.
Puede que yo haya descuidado mucho mi entrenamiento.
-Ganemos esto.
Empezamos de nuevo. Y después de mi consejo, el juego táctico fluyó a la perfección.
La pelota no duraba más de cinco segundos en posesión de alguno de nosotros.
Era solo recibir, pasar, recibir, pasar…
Noté que nuestro juego de pases había agotado al equipo de Sami.
El marcador actualmente era ❸ - ⑤.
La diferencia volvió a recortarse por un gol que anotó Samuel…
Si no me equivoco llevamos más de una hora jugando y todos están agotados.
Nos descuidamos y otro gol para ellos.
-¿Lo dejamos Empate?-hice la pregunta y junto a ella, como si nos hubieran cortado los hilos, nos dejamos caer al suelo para descansar.
-He perdido el toque…
Lo murmuré para mí mismo, tampoco es que fuera hacer algo para remediarlo, no quiero volver a la cancha a menos que sea realmente necesario (dudo llegue a hacerlo).