Danilo’s POV
Recogía a los niños del apartamento de Susy esa tarde y ella los buscaría en la noche, para pasar con ellos el fin de semana. Fue curioso ver a Lucy, con arañazos en el rostro y me alteré apenas la vi, pero lo que sucedió, fue que salió a jugar como siempre hace con las niñas del corredor y por algún motivo que desconozco, se empezaron a pegar entre todas y básicamente, Lucy destruyó a las otras niñas, cuyas madres hicieron tremendo alboroto que quedó en nada, no es como que pudieran apresar a una niña, ni sabía que sabía pelear tan bien y cuando la vi, me mostró victoriosa las marcas de guerra.
-Mira papi, tengo cuatro líneas en la cara, pero a Angela, le dejé seis pisadas en la cabeza.
-Lucy, ¿en serio pisaste a otra niña?
-Sí papi, la Lucy aniquiló a las feas del 505ª, las pisó, las pateó y fue mejor, cuando le jaló el cabello a la Juliette, es que yo me estaba ahogando de la risa.-Dijo Cris, demasiado emocionado y sé que debería haberla regalado, pero esto fue tan bizarro que me hizo reír y ya luego cuando se me pasara la regañaría.
Conduje de regreso al apartamento y Lucy, puso música de la que siempre le gustaba, las baladas clásicas y la dejé cantar porque estaba feliz, es que últimamente anda cantando diferente, dando gritos que le reventarían los tímpanos a cualquiera, pero cuando estacioné afuera, en el lugar de siempre, me quedé en blanco cuando vi a Mila, de pie en la entrada, quién se puso de pie apenas nos vio llegar y como siempre, mi corazón se aceleró al verla y no pude evitar sonreír como tonto. Los niños de inmediato se bajaron al verla, Lucy corrió hacia ella y la abrazó, pero Cris solo se detuvo en frente de Mila y la miró muy enojado. Mila lo notó y se quedó en blanco.
-Cris, ¿por qué me miras así?
-No quiero feas en mi casa.-Dijo y le sacó la lengua.
-Cris, ¿por qué le hablas así a Mila?-Lo regañé.
-Yo no soy tonto, tú nos dejaste porque no nos querías y por eso, ahora eres fea y me caes mal y me duele la barriga por tu culpa, vomitaré. Mujer fea, fea, fea.-Gritó y se echó a correr, haciendo berrinche y yo exhalé, bien, serás difícil de calmar hoy. Mila parecía muy triste y la verdad, no entendía nada, por qué estaba aquí ni absolutamente nada, cuando ella misma me había dicho la última vez que no quería saber nada de mí, ni verme más…
-Bien, supongo que es justo esto. Debe estar enojado conmigo, lo merezco.
-Mmm, ¿quieres pasar?-Le pregunté y me miró algo nerviosa.
-¿Estás seguro? No quiero incomodar.
-Claro que no incomodarías nunca Mila, siempre serás bienvenida aquí, lo sabes.
-Mmm, está bien.-Dijo sin mirarme y subimos.
Entramos, Lucy se fue a la habitación con Cris, quién debía estar encerrado echando humos, es que cuando hace una pataleta el enojo demora horas en irse y noté a Mila, que cuando entró, no miró hacia ningún lugar, sólo mantuvo la vista fija en el piso y se sentó en la sala, sin mirar nada alrededor. Me senté junto a ella y noté que se tensó de inmediato, suspiré.
-Mila, te noto realmente incómoda. ¿Por qué estás aquí si no querías venir?
-Danilo…
-No entiendo, si es para decirme que no me acerque a ti y que me quite las esperanzas, pues está bien, ya lo sabía, me lo dijiste claramente la otra noche.-Dije un poco a la defensiva y no sé ni por qué me puse así, me descontrolo siempre con Mila, hay cosas que no puedo manejar al verla.
-Oye no, no venía por eso.-Dijo alterada y la miré de reojo.-Es que… bueno, ahora estando aquí supongo que deberíamos hablar, debería darte algunas explicaciones. Lo mereces, pero… solo si así lo quieres.
-Mmm, lo principal, quisiera saber… ¿por qué te fuiste? ¿por qué de esa manera tan abrupta, sin despedirte de mí ni de los niños? No creo haber merecido que hicieras eso.
-Danilo, es que nuestra relación estaba siendo muy difícil y…-La interrumpí.
-Por más que tuvieses mil motivos, debías al menos avisarme, no huir. Sé que teníamos problemas, que yo no era el novio ideal y tampoco estabas en la obligación de estar conmigo por siempre por más que yo te amara, pero… al menos sí merecía saber que te irías, era lo justo, no que huyeras así, sin avisarme, eso no solo me destruyó a mí, si no a los niños. Te lloraron mucho tiempo y peor, Cris, él estuvo demasiado triste, deprimido y no sabía cómo explicarle que huiste sin avisar y eso, te cuento por encima, ni te diría cómo estuve yo porque me extendería a hablar toda la noche.
-Danilo…-Dijo con la voz temblorosa.
-No debes disculparte, sólo quiero saber los motivos, ¿qué hice tan mal para merecer que huyeras así?
-Yo… dios. No tengo algún motivo, hui de esa manera por un impulso horrible, sin pensarlo bien.
-Mmm, bueno. Supongo que está bien, tampoco es como que se pueda hacer nada al respecto.
-Tú… todo este tiempo, ¿has estado enojado conmigo?-Preguntó y negué con la cabeza.
-No, todo el tiempo estuve esperándote.
-Oh…
-No sé ni por qué me enojo, no sé si debería hacerlo, es que… estuve tanto tiempo esperando por verte, imaginándolo en mi cabeza y jamás creí que cuando al fin te encontrara, sería de esa manera, que de nuevo, te alejarías.
-Danilo, en realidad estoy aquí por un par de cosas. Lo que sucede, es que debo regresar a la empresa, mis padres están bastante afectados por el valor que ha perdido y si sigo ausentándome, Adrián terminará de quebrarla y no puedo permitir eso. Desde el lunes, retomaré mi lugar y te quería avisar, para que supieras.
-Mmm, ya lo sabía. Adrián me lo dijo.
-Oh, no sabía que te había dicho ya, maldito bocón.
-¿Por qué viniste a decirme eso? Me daría cuenta de igual forma el lunes al llegar y verte.
-Pues es que… no quería llegar y que estuviésemos en muy malos términos, no es conveniente ni para ti ni para mí. No quiero pedirte de nuevo que nos alejemos, no está bien, no tenemos que llevarnos así.
-Está bien.
-De hecho, si no es mucho pedir… me gustaría ver de vez en cuando a los niños, si tú me dejas, es que… los extrañé demasiado y más ahora al verlos, me doy cuenta de que fui realmente estúpida al hacer lo que hice, ellos no merecían que me fuera así. Están lastimados por lo que hice.
-¿Y yo sí lo merecía?-Pregunté de nuevo, a la defensiva y ella mordió sus labios, nerviosa.
-No, no lo merecías. Sé que no basta con pedirte disculpas y menos, con el tiempo que pasó, pero… lo lamento, de verdad.
-Está bien, sabes que no sirvo para ser rencoroso y menos, cuando te quiero tanto.-Admití y ella desvió la mirada, incómoda. Bien, aunque es más que obvio, creo que Mila ya no siente ni un poco lo que antes sentía por mí, debo estarla incomodando al decir eso.
-Mmm.
-Perdón, no lo diré de nuevo. Si quieres verlos, sabes donde vivimos, puedes venir cuando lo desees.
-De verdad, gracias. Eres bueno conmigo cuando no lo merezco.-Dijo conmovida y suspiré.
-Nunca merecerías que alguien fuera malo contigo.
-Gracias…-Se puso de pie.-¿Puedo ir a hablar con Cris? No me gusta que esté tan enojado conmigo, me duele.
-Te será difícil, ha crecido y está un poco petulante, es bastante terco.
-¿Sigue mintiendo con lo de las enfermedades?-Preguntó y asentí.
-Sí claro, aunque ahora inventa muchas cosas en general, bastante fantásticas.
-Tal vez podría ser un buen escritor.
-Sí, sólo si le baja al mal genio porque cogería rabia con él mismo.
Sonrió, parecía sentir nostalgia y traté de no mirarla, no me gustaba ver a Mila triste y además, me costaba mucho verla, porque estaba muy consciente de que mis sentimientos seguían intactos, la amaba igual o incluso más que catorce meses atrás, pero… ella ya no sentía lo mismo y no podía mirarla así, sé que puedo perderme viéndola y no tengo ese derecho. No sé por qué fui tan tonto de creer que apenas la viera, podríamos retomar la vida que teníamos, cuando era claro que ella huyó precisamente por eso, no lo quería, pero mantuve esa esperanza por mucho tiempo y ahora, era muy difícil de asimilar que eso se había ido, debía dejar ir a Mila por más que me doliese en el alma, pero… ¿realmente era lo que debía hacer? ¿estaba todo completamente perdido? Porque ahora que íbamos a vernos bastante seguido, casi todos los días y que ella, probablemente empiece a visitar a los niños, no lo sé… ¿será que tal vez… yo lo podría intentar? Dios, mejor ni me hago ideas, podría salir igual de lastimado de nuevo.
Ella habló un largo rato con Cris y cuando salió, me miró y sonrió, antes de despedirse, pero la detuve antes.
-Te acompañaré hasta tu auto.-Le dije y asintió.
Entonces bajamos y noté que tenía un auto diferente ahora, este era un Volkswagen n***o, moderno, no sé por qué cambió su auto si el que tenía estaba bien y tenía muy poco uso, pero bueno. Antes de subirse en él, se dio la vuelta y me miró.
-Nos vemos el lunes.-Dijo y asentí.
-Que estés bien.-Le dije y sonrió levemente. Se subió en el auto y la vi alejarse. Suspiré, lo sabía. Mis sentimientos seguían completamente intactos hacia Mila, la seguía queriendo con la misma intensidad. Supongo debo alejar esto, lo que siento, porque no es lo que ella quiere y odiaría incomodarla, pero… dios, sólo espero que el verla de nuevo a diario, no lo complique todo y sobre todo, que pueda controlarme.