23.

1435 Palabras
Danilo’s POV Me encontraba en la empresa alrededor de unos cuatro o cinco días después. Ya casi era hora de salir y como mis amigos han estado trabajando aquí, me esperaban y estaban bastante insistentes en querer ir al estadio hoy, porque ya había empezado la liga de nuevo y querían ver al Junior que iba a jugar contra el millonarios. Hinestroza también estaba en la oficina, llevaba todo el día aquí y se rehusaba a irse hasta que hiciera los bocetos exactos que me pedía, pero cuando los vio llegar, con claras intenciones de ir al estadio y armar pelea, porque cada vez que van y el junior pierde, se ponen pesados y hasta tiran botellas, así que él quería ir también y no dije nada, me caía bien el hombre a pesar del olor que siempre carga encima. -Oigan, ¿ya compraron las boletas?-Preguntó Hinestroza y los chicos asintieron. -Sí, compramos cuatro boletas, en la parte norte.-Dijo Carlos y él, lo miró horrorizado. -¿Cómo que en la parte norte? ¡ahí solo van chirretes, barristas y rateros de poca monta! ¡nos van a atracar! -Oiga, ¿nos vio cara de que pagamos boletas en oriente u occidente? Somos fanáticos, más no ricos.-Se quejó Milton y él los miró aún peor. -Yo hablaba de ir era a palcos. -Oye, ahí solo va la gente famosa.-Le dije y me miró aún peor. -Yo soy una celebridad, que no se les olvide. Próximamente ganaré un nobel de literatura y los veré arrepentidos por hacerme entrar a gradas de barristas.-Se jactó y fruncí el ceño. -No pues, nos salió creído aquí el hombre, cuando se viste peor que hippie extranjero con cinco días de resaca.-Se quejó Milton y de inmediato, todos empezaron a rezongar, pero luego, vimos a Mila entrar a la oficina, justo a la hora de salida y todos la miraron, creo que nadie esperaba que ella entrara porque sabían como estaban las cosas entre nosotros y no, no les había contado las cosas que habían pasado entre ella y yo el otro día, es algo íntimo que no pensaba contar a nadie y además, porque aún no hemos quedado en nada. Ella, pareció incómoda al entrar porque creo que no esperaba que estuviesen tantas personas aquí, pero contra todo pronostico porque sé que le incomodaba estar cerca de ellos por las cosas que han pasado, ella entró igual, ignorando a todos alrededor y se acercó a mí, sonrió y me dio un fuerte beso que me dejó sin aliento. Suspiré y cuando se separó, noté que los tres nos miraban anonadados. -Oigan, ¿ustedes en qué hora volvieron? ¿están juntos?-Preguntó Carlos e iba a responder, pero Mila se me adelantó. -Sí, lo estamos, ¿y qué? si no les gusta, pues bien pueden irse al diablo.-Dijo muy segura de sí y no dije nada. No esperaba que dijera eso porque no eran en eso en lo que quedamos. -Oiga, pero qué agresividad.-Le dijo Milton entre risas. -¿Y pues qué esperaban? Ya me harté de que me anden con groserías y reclamándome como si yo tuviese una relación con todos ustedes, pero eso se acabó. No me saldrán con groserías ni aun si Danilo y yo terminamos, a mí me tratan bien o los echo a todos. A la mierda. -Vaya, bueno. Igual tienes razón.-Le dijo Carlos.-Lo hablábamos el otro día, nos hemos excedido con la sobreprotección al Danilo, que está bastante grande igual y puede tomar pésimas decisiones si quiere, como volver contigo. -Carlos, no vuelvas a decir algo como eso.-Le dije, pero Mila me interrumpió. -¿Por qué sería una pésima decisión, si siempre lo he adorado? Mi único error fue haberlo dejado la única vez que lo hice y más, por la manera en que eso pasó, pero nunca le fui infiel, jamás lo traté mal e incluso estando conmigo, él mejoró por completo de su depresión, porque recibió mi apoyo y lo obligué a ir a psiquiatría. Incluso ahora, me detesta, busca formas de vengarse de mí y aún sigo ahí, queriéndolo, aguantándolo. Si eso no es amor, no sé qué lo sea. -Mejor como que dejamos el tema, que me siento solo.-Dijo Milton y Carlos también desvió la mirada. Sé que a ellos les afecta un poco esos temas porque nunca les ha ido bien con alguna chica por más que lo han intentado todo de su parte, no se les da y sé que les dolió un poco lo que ella había dicho, pero a mí, me había hecho sentir realmente especial. -Naah, a mi ni me sorprende, era obvio que regresarían y es más, les doy un plazo de solo dos o tres meses, para que preñes a la Mila y ahí sí, pones la cereza sobre el pastel.-Dijo Hinestroza entre risas y ella lo fulminó con la mirada.-Imagina, el cruce de genes, saldría todo una porquería. -Oye, ¡no digas eso! Ya bastante con los dos pequeños, uno más pondría de cabeza el apartamento. -Bueno, de mi parte les deseo que les vaya bien y por favor, si en un futuro quieres terminar de nuevo con mi amigo, puedes hacerlo, pero al menos busca una mejor manera.-Le dijo Carlos y ella, incómoda, asintió. -Mila, ¿ya estás pensando en dejarme de nuevo?-Pregunté alterado y ella rompió en risas. Se acercó a mi oído y susurró. -Oye, ¿no y que no habíamos regresado aún? -Mmm.-No supe qué decirle y ella solo reía, divertida al verme tan nervioso. -¿Qué iban a hacer? Supongo tenían algún plan al que no pretendían invitarme.-Dijo Mila y Hinestroza agarró su hombro. -¿Puedes creerlo? Estos mequetrefes miserables, planean llevarme a mí, que soy un escritor reconocido, a las gradas norte del estadio, junto a los cuervos y los chirris, es inconcebible. -No, pero qué horror.-Dijo entre risas.-¿Puedo ir? -¡No!-Me quejé.-Puede pasarte algo, así que mejor no. -Mmm, está bien. -No sabía que usted era sobreprotector, es horrible.-Dijo Milton, horrorizado y rodé los ojos. -Es cierto, saben que ahí a veces hay peleas, que ustedes mayormente inician y además, una mujer como Mila no pasaría desapercibida en la barra. Van a querer devorársela todos con la mirada y no, me revuelve el estomago de solo pensarlo.-Dije y todos rompieron en risas. -Vaya, pero qué celoso eres.-Dijo Hinestroza muerto de risa. -No lo soy o bueno… no siempre. -Qué porquería.-Dijo Carlos entre risas y rodé los ojos. -Oye.-Mila me miró y tomó mi mano.-Te portas bien. Me entristece que no quieras llevarme. -Puede ser peligroso, Mila. -Sí, pero… ah, me iré de fiesta entonces.-Me hizo mofas y la vi irse. La miré anonadado y todos en el lugar estallaron en risas. -¿Vas a dejar que se vaya de fiesta sin ti? Una vieja que está tan buena como ella, créeme que se levanta a quién sea.-Dijo Carlos y decidí ignorarlo, no quería mortificarme ni que me llenaran la cabeza de cosas. No puedo prohibirle nada ni molestarla, no somos novios, no hemos quedado en nada porque ni yo mismo me decido aún, pero de igual forma, no le prohibiría nada, no debo hacerlo. No soy esa clase de tipo. Más tarde, fuimos al estadio y la pasamos genial hasta que, por un penalti mal cobrado, el equipo perdió el partido y como era de esperarse, Carlos y Milton se pusieron pesados hasta más no poder. Se pusieron a pelear con unos hinchas del millonarios y la pelea se tornó tan seria, que en menos de nada, mucha gente empezó a pegarse entre sí y hubo un caos enorme, el cual concluyó cuando llegó la policía y como era de esperarse, arrestaron a mis dos amigos, por enésima vez. Es que siempre reaccionan mal cuando el Junior pierde y vamos, tampoco me agrada que pierdan, pero no por eso quiere decir que reaccione tan mal como para empezar a repartir golpes a diestra y siniestra. Regresé al apartamento a eso de las once, porque esperé a que ellos salieran de la cárcel y después de tanto pelear, logré que salieran, así que más tarde, llegué y fue extraño ver el lugar completamente solo, se sintió ciertamente… mal. Los niños estaban con Susy aún y Mila, por alguna razón, no se encontraba en el apartamento y fue raro, ya que ella siempre era la que buscaba excusas para quedarse, siempre inventaba algo, pero yo, haciéndome el difícil, jamás le pedía que se quedara, pero hoy, al ver que no estaba aquí, me sentí muy mal e increíblemente solo. La extrañaba.
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