El príncipe no esperó mi respuesta, sostuvo mi mano y aprisionándome en su agarre, me arrastró hacia la pista de baile. Trastabillé un poco, debido a lo ridículo de los tacones que usaba así como la poca delicadeza con la que el hombre me condujo, dejando nula oportunidad de negarme a su ‘petición’. Pensando qué tal vez nunca tuve la opción para negarme. “Como sabes quién soy?” Fueron las primeras palabras que logré manejar cuando pegó su cuerpo al mío en una incómoda posición. “Oh querida Bela, te sorprendería lo mucho que se de ti!” La declaración me asusto, drenando la sangre de mi cabeza. Sentía mis piernas débiles, y no sabía si era por miedo, o si algo tenían que ver los poderes que escondía este príncipe del infierno. “S-se lo que eres.. sé quién eres” Tartamudee, mi voz tr

