“Salió todo bien?” Pregunto Ian al otro lado de la línea. Sufría una migraña producto de llorar y pensar demasiado en lo que había ocurrido esa tarde. Daba gracias al Dios de los cielos por darme la fuerza para aguantar hasta que Aldebaran se retirara de mi casa. No me gustaba que la gente me viera así. En qué momento la situación cambió tanto? Si algo me había quedado claro es que jamás podía confiar de nuevo en nada de lo que saliera de la boca de Leviathan, porque sus palabras así como sus acciones estaban llenas de secretos que escapaban mi comprensión. Sin embargo no podía quitarme de la cabeza todo lo que su presencia me provocaba. Por eso fui tan fácil de manipular? Tal vez por eso perdió el interés.. Esto que sentía podría ser simpatía mezclada con atracción. Tal vez jamás

