Punto de vista de Liana Mi corazón se hunde en mis zapatos cuando me doy cuenta de que fui atrapada en el acto escuchando a escondidas. Me pregunto cuál será el castigo por eso. ¿Quizás cortarme las orejas? Después de todo lo que Nina me contó, no me sorprendería viniendo de esta manada. —Yo estaba aquí primero—, digo con falsa valentía mientras salgo de mi escondite. Lo último que quiero es que él sepa que me asusta. —Invadiste mi privacidad, no al revés. —Eres bastante arrogante para ser humana—, sonríe mientras se acerca, y mi corazón comienza a latir más rápido. —Especialmente si consideras que eres una invitada en mi territorio. —Solo estaba diciendo lo obvio—, encogí de hombros con indiferencia y me obligo a no retroceder mientras él se acerca. —Y no seré una invitada por mucho t

