Zola y Diego llegaron a la casa de seguridad, totalmente agitados y asustados. Sasha se acercó a ellos para preguntarles que es lo que había pasado y por qué venían en ese estado. —Señora Sasha... —formuló de manera entrecortada. —¿Qué paso Zola, por qué vienen así? —Diego corrió hacia ella y la abrazó fuertemente. —Tía, un hombre me quiso llevar con él —dijo el pequeño entre sollozos. —¿Qué dicen? —Víctor se acercó también al escuchar sus voces—. ¿Dónde está Esteban? —preguntó por el guardaespaldas que los había acompañado. —Al salir del centro comercial, un tipo nos interceptó en el estacionamiento, primero jaloneo a Diego, trató de llevárselo, pero Esteban lo detuvo, nos dio oportunidad de escapar, sin embargo... —Zola miró a Diego, no quería decir en voz alta lo que había pasado

