Capítulo 9

2373 Palabras
Todo estaba listo, o casi. Había algunas cosas que preparar antes de que dieran marcha al plan. En la gran mansión D'monte estaban todos los involucrados. Frank junto a Joseok se harían cargo de los intercomunicadores, cámaras y micrófonos que llevarían cada uno. —No se preocupe, esta tecnología es indetectable —exclamó Joseok cuando estaba enlazando todo a su computadora. Catherine y Marcus se miraron y asintieron al unísono, eso esperaban o estarían en grandes problemas si los descubrían. Erick se encargaría de estar como refuerzo, esperaría junto a Joseok y Frank dentro de una furgoneta, unas cuadras lejos de la residencia de Serkin, solo por si se requería intervenir ante algún suceso inesperado. Sin embargo, no le gustaba mucho la forma en que su novia miraba a D'monte y viceversa. Tenía que aguantarse si quería que esto funcionara. Marcus se dio cuenta de su mirada cargada de recelo, de la cual él era el principal protagonista. Se acomodó su traje mientras todos estaban concentrados en lo suyo y Catherine había salido de la habitación junto con Sasha. Marcus se acercó a Erick quien subió su mentón con más seriedad al verlo caminar hacia su dirección. Ambos se quedaron parados frente a frente, sentían la rivalidad entre los dos en el aire, la tensión y las ganas de matarse mutuamente era casi palpable, solo una cosa los detenía de hacerlo y era la promesa que cada uno de ellos le hizo a Catherine, todo mientras acabaran a Serkin. D'monte frunció el ceño a regañadientes y alzó una mano hacia enfrente. Erick la miró incrédulo, sin embargo, sabía que necesitaba esto si quería que su plan funcionara. Tomó el gesto como una tregua, no como una rendición, ya que ninguno de los dos se daría por vencido y menos si se trataba de Catherine. —Le prometí que no te mataría —dijo mientras apretaba más el agarre. Erick soltó una risita irónica. —Que curioso, yo le prometí lo mismo. —Sus miradas se intensificaron, ambos apretando más sus manos hasta que escucharon como Catherine alzó la voz. —¿Están listos? —dijo evidenciando su molestia. Asintieron al unísono y se soltaron. Erick se dio media vuelta y soltó un "Auch" silencioso, sobando su mano por el fuerte apretón. Mientras Marcus sonrió dirigiéndose a la salida. Al salir de la mansión se encontraron con la presencia de una rubia bien vestida y sonrisa reluciente. Catherine paró en seco apenas se dio cuenta de su presencia, era la mujer del otro día, la dizque actriz que había contratado Marcus para hacerla pasar como su esposa, no le agradaba en lo absoluto. Miró de soslayo a Marcus preguntándose que estaba haciendo ella aquí. —Janet, que hermosa te ves. —El azabache caminó hacia ella y le dio un casto beso en la mejilla, dándole una vuelta para apreciar su aspecto, miró a Catherine de soslayo, quien se encontraba unos metros detrás de ellos mientras se consumía en celos por la escena. —¿Esa es la supuesta esposa? —Erick susurró a su lado, observando como la pareja estaba platicando entre risas. —Sí... —Catherine trató de no sonar tan dura. —Mmm, Esta linda. —dijo sin pensar, sin imaginar como eso haría reaccionar a su novia—. Pero no tanto como tú, es evidente. —Tomó su mano antes de que esta aterrizara con fuerza en su brazo y la abrazó para apaciguar su furia. Necesitaba desquitarse con alguien de lo que estaba sintiendo por esos dos. —Suéltame —dijo inaudible, solo estaban ellos esperando que todos los demás se alistaran. A excepción de la anterior pareja que parecía no poner atención a nada, pero en realidad Marcus veía cada movimiento de los aludidos. —No tienes comparación, eres preciosa. —Erick soltó una risita mientras abrazaba fuerte a Catherine y se acercaba a su rostro. El primer pensamiento de la rubia fue alejarse o desviar su rostro, pero no lo hizo, era un poco vengativa cuando se trataba de Marcus, así que lo tomó por ella misma y lo besó apasionadamente, mientras veía como su esposo apretaba su mandíbula ante la imagen, ya no reía con la rubia como segundos antes lo hacía y Catherine sonrió internamente, conocía sus tácticas. Pensaba que iba a ponerla celosa y no había errado en ello, sin embargo, no contaba con que dos podían jugar ese juego. Se separaron cuando escucharon a Frank y Joseok salir de la habitación con el equipo necesario. Víctor y Sasha estarían ocupándose de otros asuntos mientras ellos hacían el trabajo sucio. Catherine subió a su auto mientras Marcus hacia lo mismo junto a Janet. No estaba de buen humor después de lo sucedido. Condujeron hasta la residencia de Serkin mientras dentro de la furgoneta estaban los demás. —¿La sigues amando?... —Janet musitó sin sentido, al menos no para Marcus. La miró de soslayo— La chica rubia. Ella es tu esposa. ¿No? —Marcus se puso incómodo, ya que Janet no sabía que llevaba un micrófono el cual estaba conectado entre sí, todos podían escuchar que decían. —Vale, no preguntaré más. —Alzó sus manos al ver su incomodidad. —Si, la sigo amando como el primer día en que la conocí. —dijo sin quitar la mirada del camino. Siendo consciente de que todos lo escucharon. Catherine sintió un leve cosquilleo en su estómago que poco a poco subió asta su pecho, no pudo contener la sonrisa que se extendió por su rostro. Janet sonrió y no dijo más mientras conducían hasta su destino. Marcus se acomodó su traje y el intercomunicador antes de bajar del vehículo, los guardaespaldas de Serkin los esperaban fuera de la residencia. El azabache miró a la rubia, quien bajó de su auto, sus ojos se conectaron por unos segundos eternos y luego se dispuso a abrirle la puerta a Janet y tomarla de la mano, actuando como la pareja que suponía que eran. "Son tres guardias en la entrada y dos más adentro, todos con armas" escucharon la voz de Joseok en su oído, ambos asintieron analizando rápidamente la postura de los sujetos. —El señor Serkin los espera. —Uno de los guardias los recibió señalando a otro de sus compañeros, él cuál tenía el detector de metales en su mano—. Son órdenes —exclamó cuando Marcus lo miró inerte. Como había supuesto Frank, Luke se había vuelto más precavido sin importarle que tanto se conocieran, no correría riesgos. Marcus fue el primero en pasar, era evidente que encontrarían una arma la cual tuvo que dejar en una charola. Janet pasó sin problema y Catherine tuvo cierto contra tiempo cuando el aparato empezó a sonar justo en su zona media, el guardia la miró curioso y la rubia entornó los ojos subiéndose la blusa, era una pequeña argolla en su ombligo. —¿Susan Gi? —preguntó el sujeto. —¿Cara de que tengo, cariño? —dijo irónica mientras se bajaba sus gafas de sol y le guiñaba un ojo al guardia. —Puede pasar... —dijo cohibido. Catherine caminó hacia el jardín, el lugar favorito de Luke, no sabía si la vista era más hermosa de noche o de día, lo cierto es que era espectacular. Serkin saludó a Marcus con un gran abrazó fraternal mientras a Janet la recibió con un pequeño beso en el dorso de su mano, todos sonrieron hasta que el castaño se quedó sin palabras al ver a la hermosa rubia detrás de ellos. —Tú debes ser Susan. —Catherine sonrió con gracia, puso sus gafas sobre su cabeza y se acercó a él extendiendo su mano. —Un gusto conocerlo Señor Serkin. —Este la tomó y negó. —Dime Luke —le pidió mientras besaba su mano con tanta calma y afecto que por poco la hace soltar una arcada. —Luke... —Eres muy joven para dedicarte a esto ¿no? —Se olvidó completo de la pareja junto a él, de pronto quería saber más sobre aquella chica que lo había cautivado duramente. —Que mi aspecto no lo confunda, puedo ser letal si me lo propongo. —Catherine notó al instante el flechazo que Luke había tenido hacía ella, era momento de usar eso a su favor, así que respondió seductoramente. Desvió un poco la mirada observando como Marcus ladeaba la cabeza y se preguntaba que carajo estaba haciendo. "Serkin gusta de Catherine, está usando eso a su favor. Buena jugaba Shay" Joseok comentó. A D'monte no le agrado mucho la idea, pero que podía decir. Luke soltó una risa escandalosa cuando Catherine dijo otras palabras simples. Sonrió victoriosa cuando se dio cuenta de que tenía al hombre comiendo de la palma de su mano. Marcus y Janet parecían no existir, el castaño solo tenía ojos para ella. El azabache estaba perdiendo la paciencia. —Deberíamos hablar de negocios. — intervino. —Eso deberíamos hacer. —Catherine sonrió de acuerdo. Luke asintió y le señaló un lugar para qué se sentara junto al él. —Pero que mal anfitrión soy, por favor pidan lo que deseen, Jack los atenderá muy bien. —Serkin señaló al mesero a su lado y este saludo con una reverencia cordial. —Un coñac triple —pidió Marcus—. Y para mi esposa una copa de vino. —Jugo de Naranja, por favor —pidió Shay y Luke la miró curioso—. No acostumbro a tomar cuando estoy trabajando. —Me gusta. —La señaló con elogio y miró a Marcus—. ¿De dónde la sacaste? —le preguntó fascinado. —Es de la familia Gi en Manhattan, son nuevos en el negocio de exportación, pero son los mejores en la zona, al menos nadie lleva este producto al oriente como lo hacen ellos. —Luke se quedó pensativo y tomó su mentón mientras la analizaba. —Sigo pensando que eres muy joven y hermosa para trabajar en esto, dime. ¿Tienes pareja? —Catherine tragó grueso, Serkin no se iba por las ramas, así que negó cualquier relación—. Perfecto... Marcus apretó sus puños, no se suponía que fuera de este modo, Catherine no tenía por qué flirtearle, no obstante lo estaba haciendo, trató de comprender las palabras de Joseok, metiéndose en la cabeza que solo estaba actuando, pero cuando observó como empezó a tocar su brazo con sutileza su paciencia se acabó, estaba a punto de pararse y ponerle punto final a esto, cuando Janet lo detuvo de la mano y lo miró preocupada. "¿D'monte, que mierda haces?" La voz de Erick tomó el mando "Deja tus absurdos celos y concéntrate, carajo que si no lo haces yo mismo te patearé el trasero" "Esta vez tengo que darle la razón, Marcus piensa, estás poniendo en peligro la misión" Frank exclamó. El azabache suspiró pesado y se contuvo. Estaba siendo irracional y lo sabía, joder. No era como si Catherine se fuera a acostar con él o algo parecido, no sabía ni por qué lo pensaba de ese modo cuando tenía claro que ella no le pertenecía, estaba con el idiota de Larsson, pero incluso a ella no parecía importarle, no creía que la amara como decía que lo hacía. Trató de concentrarse y se acomodó en su asiento, miró a Janet y le sonrió tranquilo, ahora estando cerca. —Marcus, estás tenso. —susurró sobre su oído—. ¿Quieres que te ayude como ese día? —Catherine alzó la mirada y lo observó, había escuchado eso gracias al micrófono. —Eres muy linda, porque no echamos a Marcus y a su esposa de aquí y tú y yo... —Ambos escuchaban todo gracias a sus intercomunicadores, pero incluso sin ellos era fácil de predecir las intenciones de Serkin, con solo ver como se le acercaba lo sabía. Catherine rio, tal vez la idea no era tan mala. El mesero llegó con sus bebidas, Marcus necesitaba un trago rápidamente. —Salud. —Janet trató de acoplarse y sacar un poco la tensión en la atmósfera, gracias a Dios todos la siguieron y empezaron a hablar de negocios. Serkin se había tragado todo él cuento de la familia Gi y la exportación al medio oriente, Catherine tenía el poder del convencimiento, solo faltaba hacer los preparativos para hacer la socia en este negocio. "Pregúntale si tiene más socios con quienes trabajar" Erick habló. —Dime Luke, mi negocio es pequeño, tal vez tú puedas ayudarme a conocer gente. ¿Tienes más socios con quienes podamos trabajar?—. Serkin la miró serio y miró a Marcus. —Tal vez con el tiempo podré enseñarte más de mi mundo, si tú... —Se atrevió a tocar su pierna, Catherine resistió el impulso de alejarla y lo miró serena—. Me enseñas algo más de ti. "Cerdo" exclamó Joseok. —Concuerdo —Catherine contestó y Serkin sonrió cuando pensó que era a él a quien le hablaba—. ¿Me disculpas un momento? Necesito ir al sanitario. No espero respuesta, se puso de pie antes de que Luke llamara a unos de sus guardias para qué la acompañara. La rubia empezó a sentirse mal, extrañamente mal. El sujeto la guio hasta uno de los baños. —Puedes dejarme sola, necesito privacidad. —El aludido asintió y regresó a su sitio, Catherine se mojó su rostro al estar frente al espejo y respiró profundo. Todo había empezado a darle vueltas a su alrededor y su corazón se estaba agitando de sobre manera. Trató de tranquilizarse cuando tocaron a la puerta. —Ya voy. —exclamó sin entender la urgencia, había dicho que necesitaba privacidad, sin embargo, otros golpes se escucharon de nuevo. Catherine bufó y abrió de mala manera percatándose que la persona al otro lado era Marcus. —Pero... —Joder, deja de seducirlo, deja de estar jugando con él. —D'monte entró al mismo baño y cerró con seguro detrás de él. —¿Qué haces? —Señaló la puerta algo alarmada—. Nos pueden descubrir. Marcus hizo caso omiso a la advertencia, le importaba poco, necesitaba hablar con ella.
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