Audrey se giró rápidamente, observando al ama de llaves mirarla con su ceño fruncido y una mirada de completa sospecha hacia ella. Su corazón estaba a punto de salirse de su pecho siendo que no sólo no esperaba encontrarla ahí, sino que además, había perdido noción de que se estuviese acercando ya que se encontraba muy distraída con sus pensamientos mientras observaba a través de la abertura del cerrojo. La situación tenía mala pinta y ella tenía que pensar en cuánto antes alguna excusa que sonara lo suficientemente convincente para no meterse en problemas. _Uh...hola, no sabía que estabas por aquí. -Soltó Audrey con una pequeña sonrisa nerviosa mientras tragaba en seco, en un intento de ganar tiempo. Sin embargo, aquella señora parecía no comprar con la imagen despistada de la moren

