bc

SOBREDOSIS

book_age16+
0
SEGUIR
1K
LEER
oscuro
matrimonio bajo contrato
arranged marriage
dominante
chico malo
mafia
heredero/heredera
drama
tragedia
bxg
serio
audaz
campus
de enemigos a amantes
mentiras
surrender
seductive
like
intro-logo
Descripción

n***o y blanco, bueno y malo, debería ser fácil seguir el sendero correcto tomar la decisión que te dicta tú moral, pero huir de ella es mi destino, mi nombre es Cloe Branco y donde sea que vaya siempre los problemas me persiguen, mi familia se fracturó cuando tenía 14 años huimos de mi padre, sus manos estaban bañadas de sangre, creí que estar lejos me traería paz pero mi pasado se esfuerza en recordarme que estoy marcada, y esos ojos avellana profundos me devuelven al punto de partida, desde que sus brazos me tomaron como posesión sabía que no iba a escapar de sus manos, me entregaría a él o me quebraría ante él, en su mundo dominante no existe punto medio, él me llevó justo a donde nunca debí regresar a escavar en las heridas que ignoré y creí haber cerrado a descubrí que la persona que adoré y por la que me sacrifique solo me mentía, me utilizaba, las heridas en mi cuerpo se cierran con tanta rapidez que no tan tiempo a mi corazón destrozado, siendo una moneda de cambio debería acostumbrarme a no sentir pero estoy en SOBREDOSIS.

chap-preview
Vista previa gratis
Capítulo 01.
Egoísta… Siempre he sido egoísta… Pienso mientras me quito los tacones los agarro en mi mano derecha, su voz agitada resuena en mi mente y vuelvo a echar a correr, no soportaría que algo malo le pase, Austin nunca me obedece, pero es mi culpa por dejarlo a su suerte. Giro en la esquina escuchando voces agitadas a los lejos un golpe seguido de un quejido de dolor me hace estremecer, a pocos metros de mi esta un grupo de matones golpeando a Austin sin descanso mis ojos se abren de la impresión sus quejidos de dolor retumban en mis oídos. —Hey hey, basta ¡¿Pero qué hacen?! —Grito desesperada llegando a ellos, empujo a unos tratando de apartarlos de mi hermano, pero no consigo apártalos de él, la rabia me ciega cuando uno de ellos patea su costado no lo pienso y tomo mis tacones de aguja golpeando a uno en la espalda—Aléjense de mi hermano bestias. —¡Aparta perra!— Grita furioso el hombre al que con acabo de golpear me empuja y caigo al suelo sobre mi trasero sin darme tiempo a recuperarme se lanza sobre mi arrebatándome los tacones de las manos los tira lejos, me quedo indefensa ante él, él me mira con rabia levantando su mano para golpearme cierro los ojos esperando el impacto. —¡Aléjate de ella! —Grita la voz de un hombre detrás de nosotros deteniendo al matón que estaba por golpearme, abro los ojos, sorprendida, no esperaba ser salvada—Fue suficiente, ya basta, no nos pagara nada si lo matan. —Jefe—Dice con voz temblorosa se pone de pie alejándose de mí, me levanto llena de impotencia al ver que es uno de ellos, peor aún, él es quien los envió a por mí hermano, pero no lo entiendo cuando mis ojos se encuentran con sus ojos avellana profundos mi corazón no responde, se detiene admirando al hombre que está ante mí, imponente, su cabello castaño oscuro peinado meticulosamente hacia atrás vestido con un traje hecho a la medida n***o a juego con un rolex gris que se reposa sobre su muñeca izquierda junto con un anillo de oro en su dedo índice que tiene grabado un escudo de armas sus zapatos Oxford de charol negros, lo hacen lucir elegante jodidamente perfecto, demasiado para ser un asqueroso matón, respiro con dificultad cuando los matones se alejan de Austin como perros falderos haciendo un circulo alrededor de nosotros tres miro a Austin quejándose en el piso, su ropa está rota y sucia, su ojo izquierdo es un gran moretón en este momento sus brazos son una colección de sangre y moretones, mi hermano está muy lastimado tanto que mi corazón se encoge al verlo tan mal, si hubiera llegado antes nada de esto habría pasado. —No golpeamos mujeres—Le reprocha con un tono de voz frío casi calculado, su mirada se posa sobre mi siento como sus ojos recorren toda mi figura con detalle descaradamente, hay un brillo extraño en sus ojos que me hace incomodar, detesto lo pequeña que me hace sentir su mirada, sin molestarse en hablar se gira dándome la espalda se dirige a uno de sus hombres, pero antes de que le ordene algo pierdo la paciencia y cargo hacia el empujándolo. —¡¿­Quien te crees que eres?! —Grito fuera de control empujándolo por la espalda sintiéndome algo estúpida al ver que no se mueve ni un centímetro, aun así se gira de nuevo volviendo a mirarme sus ojos fríos esos que minimizan mí presencia incluso una de sus cejas se arquea incrédulo como si viera a un mosquito, que me subestime despierta una extraña necesidad en mi interior, quiero que se arrastre a mis pies pero primero quiero arruinar el traje caro que lleva puesto así que aprovecho nuestra cercanía para clavar mis uñas en la tela tirando de ella hacia abajo estropeando su reluciente acabado n***o su expresión indiferente cae al ver los hilos colgado al aire, de repente todos sus hombres se quedan inmóviles el aire se siente pesado por un instante reina el absoluto silencio, mi estómago tiembla advirtiendo el peligro, doy un paso atrás pero el atrapa mis muñecas en el aire antes de que pueda alejarme lo suficiente, por un segundo no respiro, cuando su mano oprime mis muñecas—Me lastimas. —Si buscas pelea no debes llorar a la primera—Me aconseja con la voz contenida atrayéndome a él con brusquedad, mi hombro derecho choca contra su pecho haciendo un ruido seco, estoy tan cerca que puedo oler su perfume como una revelación de estatus que refresca mis fosas nasales, forcejeo intentando liberarme, pero su agarre sobre mis muñecas es fuerte, temo que quiera romperlas batallo por librarme de él, pero solo consigo hacerlo reír, es obvio que le divierte, levanto la cabeza viendo como se forma una sonrisa torcida que curva sus labios perfectos cuando me detengo a recobrar el aliento, es absurdo pero todos sus matones solo se limitan a ver como juega conmigo. —Juro que gritaré si no me sueltas—Amenazo con las manos en puños, sacudiendo los hombros con fuerza en un intento inútil por zafarme de sus manos, bufo, y él aprovecha la oportunidad utiliza su mano libre para tomarme de la cintura me resisto, pero igual termina pegándome a su cuerpo, respiro profundo abrumada por su perfume, mientras pienso que soy una idiota por pensar en su perfume él esboza una sonrisa maliciosa al ver que me tiene acorralada, me enfurece saber que solo se burla de mí—Eres un maldito enfermo. —Que boquita Princesa, ¿No te importa que pueda hacerle a tú hermano? —Me advierte descaradamente, dejo de luchar, por un instante mi cuerpo se paraliza instintivamente mis ojos buscan la figura de mi hermano que sigue tirado sobre el asfalto, recordé que esto no se trata de mí. —Por favor no lo lastimes—Ruego con un nudo en la garganta forzándome a frenar las lagrimas. —Que tierna, ¿Me pides que olvide como arruinaste mi traje? — Me cuestiona susurrando sobre mi oído derecho, descargas viajan por todo mi cuerpo haciéndome temblar ante su voz profunda, ¿Por qué no dejé su dichoso traje en paz? A cada minuto pierdo más las esperanzas de que alguien venga a ayudarnos después de todo estamos en “Tierra de nadie” el sitio más apartado y solitario de la universidad muy lejos de la fiesta de Sam, nadie va a oírnos. —¿Qué quieren de nosotros? —Pregunto rindiéndome, esto parece agradarle porque sus hombros se relajan. —Tranquila Princesa no es nada complicado—Comienza a decir, me tenso al ver que dos de sus matones se mueven, sigo sus movimientos hasta Austin, que ha conseguido ponerse en pie tambaleándose los hombre previniendo que pueda escapar lo toman de los brazos inmovilizándolo en ese instante sus ojos negros me miran incrédulos, no esperaba que viniera por él, como si pudiera abandonarlo, suelta todo el aire que contenía en un suspiro doloroso me esfuerzo por contener las lágrimas mientras que mi labio inferior tiembla al igual que mis manos, vuelvo mi mirada hacia el hombre ante mi sus ojos avellana me miran con ese brillo que solo da el sentirte superior—Veras tú hermano tiene una deuda con nosotros. —¿Deuda? —Cuestiono abriendo los ojos como platos volteando a ver a Austin con preocupación, pero él desvía la mirada incapaz de negarlo haciendo que mi corazón se detenga por un momento, esto no me lo esperaba. —8,000 mil dólares es lo que nos debe—Suelta con tanta ligereza lo que me parece una bomba devastadora, siento la sangre abandonar mí rostro junto con la fuerza de mis piernas, mis rodillas se sientan débiles como gelatinas, sus brazos es lo único que me asegura no caer al suelo, mi mente colapsa por un instante. —¡8. 000 mil dólares! —Exclamo en un grito ahogado, eso es mi trabajo de los próximos 6 meses haciendo horas extras hasta morir en el café, tendría que abandonar la universidad, me echarían de la facultad, yo no podría ocultarle a mi madre la situación— Yo-o o no tengo tanto dinero. —¡Voy a pagar solo necesito más tiempo! —Asegura Austin en un intento desesperado de salvarnos de esta situación, en la que el mismo nos ha metido, puedo ver el miedo plasmado en sus ojos, y como su mirada no se aparta del hombre detrás de mi buscando clemencia, pero esta vez es distinto solo consigue que la expresión del hombre se endurezca, borrando la sonrisa de su rostro, me quedo de pie inmóvil sin saber que debería hacer, van a matarnos si no les damos lo que quieren. —¿Crees que vine a escuchar tus excusas? —Cuestiona con voz irritada, perdiendo cada vez más la paciencia, ciñéndose sobre mi como si reclamara una propiedad. —Si necesitas una garantía puedes quedarte con ella—Sugiere Austin con nerviosismo señalándome con el mentón, interrumpiendo mi batalla mental. —¡¿Qué?! —Exclamo girando todo mi cuello hacia Austin, sorprendida, pero sobre todo decepcionada, esto ha sido como una puñalada al corazón, él esquiva mi mirada quiero ir hacia él y golpearlo, pero este hombre es tan robusto como una montaña no se mueve un milímetro negándose a dejarme ir, me siento ignorada porque sus ojos no me miran a mí si no a Austin que está delante de nosotros cada célula de mi cuerpo se estremece el miedo me paraliza, sin quererlo cierro los ojos y una lagrima rueda por mi mejilla, estoy acabada. —Eres patético—Reprocha mirando con repulsión a mi hermano, Austin se queda mudo no soporta por más tiempo la mirada asesina del castaño su mirada cae al suelo derrotado, yo en cambio me siento ajena a este intercambio como si mi mente se hubiera desconectado, no soy capaz de procesar todo esto siento que mi mente va a colapsar, aunque debo confesar que quisiera ser yo quien lo insultara mi garganta se siente seca en este momento —Tienes dos semanas si no tienes mi dinero, vendré por ti. Al decir su amenaza les señala a sus hombres con el mentón que es hora de irse, no respiro, no muevo un musculo, cuando el hombre al que había atacado antes pone un pañuelo blanco sobre mi rostro cubriendo mi nariz y mi boca, quiero alejarme, quiero huir, forcejeo con todas mis fuerzas, pero contra él nada da resultados, su fuerza es abrumadora, y mi cuerpo deja de resistirse, agotado, me niego a respirar, hasta que mis pulmones se quedan sin oxígeno , ese olor extrañamente agradable y dulce invade mis fosas nasales de forma violenta, sofocándome, rápidamente todo se distorsiona a mi alrededor mi cuerpo se siente ajeno, mis parpados pesan, en un segundo todo es oscuridad...

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

La esposa rechazada del ceo

read
221.7K
bc

La joven Ceo

read
16.6K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
26.6K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
58.5K
bc

MI POBRE ESPOSO MILLONARIO

read
10.8K
bc

Bajo acuerdo

read
49.1K
bc

Tras Mi Divorcio

read
576.1K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook