Entre otras cosas, hoy hemos tenido que atender un parto. Hemos ayudado a traer al mundo un precioso bebé bien regordete de 40 semanas justas, lo que quiere decir que el embarazo era a término. Ha sido un parto natural sin epidural que no ha tenido mayores complicaciones, de hecho la madre ha dilatado correctamente y no ha sido necesario realizar episiotomía. También hemos atendido a una paciente con abundante sangrado vaginal, pero ha resultado ser su menstruación que este mes se le ha adelantado y ha sido mucho más abundante que en otras ocasiones. La pobre se ha asustado mucho, pero la verdad es que no me extraña porque yo también lo habría hecho. "Estoy sangrando como un cochino" decía la pobre... y, sinceramente, su frase me ha hecho bastante gracia. Al menos la mujer se lo ha tomad

