—Yo y mi compañero, en calidad de agentes, hemos presentado cargos contra su superior —Sopla sobre la taza para que se enfríe el líquido del interior—. En realidad no se precisa de ninguna acción por su parte, pero nos gustaría poder contar con su testimonio. Se me acaba de ocurrir una idea buenísima para seducirle, pero tengo que hacerlo con mucho cuidado. Quiero que parezca que las cosas que sé que van a pasar entre nosotros surgen de manera natural, que una cosa lleve a la otra... Es un juego al que he descubierto que me encanta jugar, y me produce casi el mismo placer que el acto s****l en sí: la seducción. Me gusta tomarme el tiempo necesario para, de una manera sutil, despertar el interés de mi objetivo. Y prefiero hacerlo poco a poco. La seducción es un arte y tengo que tomarte m

