Aunque, un momento... ¿Cómo puede Mi Policía saber dónde está el interruptor de la luz? Si sólo ha estado unos segundos en mi habitación antes de que yo la apagase. Además, he utilizado el interruptor que hay junto a la puerta, no el que tengo encima de la cama. ¡Claro! ¡Qué tonta he sido! La respuesta es obvia: es policía. Seguro que está acostumbrado a fijarse hasta en el más mínimo detalle de cada estancia en la que entra, estará entrenado para ello. Unos pocos segundos le habrán bastado para fijarse en todo lo que hay a su alrededor. ¡Y va a encender la luz! ¿Qué puedo hacer? En esta posición carezco de la libertad de movimientos necesaria para distraerle con un mordisco o una caricia... ¡Va a ver el hematoma! Aunque quizá sería lo mejor. Tal vez sería la manera de librarme de Juan

