Capítulo XXXV

1782 Palabras

Narra Mateo El departamento estaba tranquilo. Megan se había acostado, después de otra noche de silencio. Ni siquiera había cenado, se había limitado a beber varios sorbos de vino y a responder a mis preguntas con murmullos o movimientos de cabeza. La oí moverse en la planta alta, estaba abriendo y cerrando cajones, y supe que seguramente estuviera ordenando o reorganizando cosas. Solía hacerlo cuando estaba inquieta. La preocupación me tenía de los nervios. Daniela por su parte estaba mas tranquila, estuve con ella en su cuarto abrazándola hasta que se durmió. Era una situación con la que nunca había tenido que lidiar. No estaba acostumbrado a cuidar de otras personas. Me pregunté qué podría hacer para que se sintieran mejor, cómo podría ayudarlas a hablar. Porque necesitaba hablar. El

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR