AUSTRALIA —La he llevado al taller. —Ah, bueno. —Que la tendrán el miércoles, a más tardar el jueves. —Perfecto. No es mucho. ¿Qué es lo que has llevado al taller? —Tu bicicleta. —Ayer no le pasaba nada, bajé con ella al pueblo. Ni un problema. Siempre andas queriendo arreglar cosas que funcionan. —Hacía un ruido. —Un ruido. —Sí, un chirrido muy desagradable: ñic, ñic, ñic. No siempre, pero a veces. Yo lo oía cuando íbamos juntos. Tú a lo mejor no te dabas cuenta. —La bicicletas hacen ruido, el frigorífico hace ruido, la vida hace ruido, nuestra vida hace ruido. —Hablábamos de la bicicleta, no de nuestra vida. —Mi madre dice… —Tu madre siempre dice algo, se podrían escribir tomos enteros con lo que dice tu madre. —Es mi madre. —Eso es verdad. Hay cosas que no se pueden remed

