—¿Por qué hiciste eso? —Le pregunte al castaño enojada. —Porque si —Se encogió de hombros restándole importancia. —¿Será que me respondes? —No —Respondió con una gran sonrisa en su rostro, era obvio que se burlaba de mi y eso me sacaba de mis casillas. —Esta bien, no me digas... Pero no me volverás a tocarme por una semana —Dicho esto, comienzo a alejarme a la fila para abordar el avión, dejando al castaño con una cara de indignación. Me pongo detrás de una chica con un look muy raro y exótico, tiene ese aire todo bohemio. Se voltea y me sonríe, para mi sorpresa esa sonrisa me parece tan tranquilizadora que le devuelvo la sonrisa también. Sentí a alguien pegarse a mi y sabia muy bien quien era. Primero fueron sus manos que se posaron en mi cintura con cuidado, como si supiera que

