—Por favor, ayúdenme. —pidió Gianna al lograr poner a Artemis de pie, mientras él en un alto grado de alcoholismo, aún intentaba mantenerse estable. —Vamos Artemis, ayúdame, hay que sacarte de aquí. Debes ir a casa, es tarde. Mira como estás. —imploró al intentar arrastrarlo fuera de allí. —¡Vamos, ayúdenme, tomen a Artemis, saquenlo de aquí! —gritó ya frustrada. Los hombres de Artemis de acercaron, tomando a Artemis entre ambos y arrastrando su cuerpo ebrio fuera de lugar. Ella quedó fría, completamente helada observando cómo era sacado de allí, terminando por notar aquella pantalla, la misma que se movía a medida que ella lo hacía. No tardó en fruncir su frente y sentir curiosidad, cubriendo su collar con su mano y descubriendo lo inevitable; Artemis la estuvo observando todo ese t

