—No es justo que hayas esperado tanto para decirme, es una gran noticia jamás imaginé que eso fuera lo que me tenías que decir —él sonreía nervioso, pero intentaba no hacerse notar cuando su sonrisa lo decía completamente todo. —Lo siento Nathan es que estaba esperando el momento correcto para decírtelo, pero ya que surgió esta situación pues decidí hacerlo de una vez —dijo mirándolo fijamente para comprobar que no era un sueño lo que estaba viviendo. Al parecer aun rondaba el peligro por parte de la falsa madre de Astrid, de quien no habían podido atrapar a uno de sus secuaces y por eso la policía decidió que se debían quedar en el país y mantenerse al margen mientras ellos trabajaban para buscarle. —Deben esperar, pero lo más seguro es que vayan a un lugar alejado de aquí donde nad

